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Oct 15 2009

¿Quién mató al coche eléctrico?

por Cobra.

No fue asesinado, sólo temporalmente secuestrado.

8.0

¿Quién mató al coche eléctrico?

A veces la realidad supera la ficción, tan empapados estamos de las historias fantásticas y asombrosas del cine que cuando sucede algo excepcional frente a nuestros ojos, no lo vemos, no lo creemos y lo peor de todo ni nos enteramos. Ser manipulados, la terrible condena que nos espera en un mundo tan globalizado.

¿Quién mató al coche eléctrico? Un título que sin grandes reclamos parece tendencioso y podemos suponer algunas de sus ideas, hablará del medio ambiente, la contaminación o del esfuerzo que tenemos que hacer para mejorar nuestros hábitos y respetar más nuestro entorno natural. Podemos pensar que es un documental sobre el cambio climático y nuestra conciencia, pero no, este documental no sigue ese camino sino que muestra lo jodidos que estamos si no luchamos por defender nuestro planeta, la indefensión que tenemos ante el gigante y que nunca dejaremos de tragar mierda si no alzamos la voz.

Nuestra conciencia siempre presente, en ocasiones es molesta, nos pica en la espalda cuando no reciclamos un envase o tiramos el aceite por el fregadero. Pero la sensación de sentirse manejados es mucho más insidiosa, cuando queremos satisfacer nuestra conciencia pero el cauce que otros han dictado nos impide hacerlo supone pura angustia. Este documental trata del movimiento que generó la aparición de los coches eléctricos en el 1996, sí, lees bien, coches eléctricos con suficiente capacidad, potencia, autonomía y diseño hace trece años. Coches que circulaban y se podían alquilar en el estado de California en los EEUU.

¿Dónde están esos vehículos? ¿Por qué no sabemos nada de ellos? ¿Qué sucedió? Tantas preguntas y muchas otras guardadas a buen recaudo fuera de la opinión pública para conseguir que sea la ignorancia y el tiempo quién sepulte uno de los escándalos mejor abatidos de los últimos tiempos. Y como se puede pensar, demasiados organismos públicos y privados implicados, empresas y un poderoso gobierno al que no le interesaba para nada dar un paso que hubiese significado el auténtico compromiso de respeto con el medio ambiente. Pero los culpables no siempre son los únicos que lo parecen.

Después de tanto tiempo, con vehículos híbridos por todos lados, usando las más variopintas fórmulas en el uso de gasolina, gas, hidrógeno y electricidad. Ahora que ya vislumbramos los primeros diseños de coches exclusivamente eléctricos de tamaño y características atractivas para la mayoría de los consumidores, no podemos dejar de preguntarnos a qué se debe tanto retraso. Aunque la respuesta flota en nuestra mente y sabríamos señalar sin duda a los culpables, es difícil pensar que el poderío y el grado de influencia de quien sea el responsable haya podido bloquear un desarrollo tecnológico tan lógico y obvio durante tanto tiempo.

¿Quién mató al coche eléctrico? Es un documental revelador, un grito a los cuatro vientos para hacernos despertar, para mostrarnos que la victoria no se ve del mismo modo para poderosos y débiles. Y que hay nobleza en muchos de los grandes y egoísmo en bastantes de los pequeños. Pero por muchos baches que tenga el camino, por muchos obstáculos que nos pongan, el sendero que dicta la razón se sobrepone a todo y todos. Porque este mundo ya lo hemos jodido bastante y va siendo hora de cuidarlo, entre todos y luchando juntos. ¿Utópico? Sí. ¿Imposible? Por supuesto, no.

La inquietud humana y la razón tiene unas pautas básicas que todos comprendemos, por eso la carga moral y la enseñanza de este documental no escapa a nadie. El petróleo nos ha ayudado en el progreso, correcto, dependemos de él, le debemos prácticamente todos los avances, materiales y sobre todo el ritmo al que hemos podido avanzar. Pero es hora de ir adoptando otros medios energéticos, más respetuosos con el medio ambiente, menos dañinos con la capa de ozono, energías limpias y sobre todo menos controladas y racionalizadas por las grandes compañías petrolíferas.

En 1996 la gran empresa General Motors saca al mercado vehículos eléctricos con atractivo suficiente para el usuario cotidiano no muy exigente. Tuvo que ser un genio como Alan Cocconi, en su garaje, bueno, en su taller mecánico y laboratorio electrónico como prefería llamarle él, el que creara un motor eléctrico lo suficientemente poderoso para dotar a un coche de este tipo de la potencia necesaria para su funcionamiento. Todo en consonancia con el mandato de obligación de las empresas fabricantes de coches de producir un porcentaje creciente de coches sin tubo de escape, a cargo del Consorcio de los Recursos del Aire de California.

El coche eléctrico era maravilloso, una proeza de diseño y tecnología, silencioso, rápido y limpio pero pronto comenzaron los problemas, la propia General Motors presionada por alguien tornó la marcha, y en vez de satisfacer la demanda de coches eléctricos, decidió ponerse del lado de los gigantes y combatir el mandato aprobado para la fabricación de coches limpios. Alegando que no había interés, que no eran tan limpios, que eran perjudiciales, incómodos y sobre todo destruyendo su proyecto. Ni siquiera la campaña publicitaria estaba orientada a promocionarlos, usando anuncios inciertos y desorientadores.

Los defensores del coche eléctrico se vieron aplastados por las compañías petrolíferas, se vieron indefensos al no poder extender el mensaje de la existencia de ese vehículo, se vieron mermados cuando ni siquiera a los famosos que convencían les facilitaban conseguir esos coches. Al final el gobierno también presionado desestimó el mandato a favor el aire limpio y eso supuso el final del coche eléctrico. Los coches fueron uno a uno recuperados y destruidos, aunque dijesen lo contrario. Y para ocultar el proceso y lavar la imagen de las compañías fabricantes de coches y las petroleras surgieron los coches de hidrógeno, donde los surtidores sí seguirían siendo negocio para todos. El hidrógeno, un completo fiasco.

General Motors no supo aprovechar lo que tenía, la capacidad de adelantarse a su tiempo y satisfacer una demanda que ya existía, el coche inicial no era para todos pero pronto surgirían mejoras que lo acercarían al vehículo de gasolina y a la larga lo aplastaría, sin duda. Las grandes corporaciones petrolíferas ganaron el combate, lo recondujeron a sus intereses y todo parecía de nuevo en su sitio. Desde aquel momento los coches híbridos son los únicos testigos del suceso, esperando su momento y sabiendo que el coche meramente eléctrico resurgirá y se asegurará el podio.

Pero ¿Quién fue el culpable? ¿Las petroleras por sus intereses? ¿Los fabricantes de coches? ¿Los usuarios que no veían suficientes las características del coche eléctrico? Todos juntos lo fueron y a todos hay que culpar. Es una irónica pena que el precio del petróleo subiese tanto en tan poco tiempo provocando que las opciones de energía más baratas hayan despertado a todos los que permanecían aletargados, son muchos los que ahora sí alzan su voz aunque haya sido su bolsillo quien los motive a ello.

El futuro es como el suelo para un paracaidista, sabemos que vendrá y no tardará, y ahora al menos lo vemos cerca y vamos hacia él, porque ya todas las fuerzas económicas, tecnológicas, políticas y sociales se dirigen a un punto más acorde con la naturaleza y con el respeto al medio ambiente. Tesla Motors ya está mostrando el poderío de esta tecnología, los vehículos eléctricos ya están en la calle y como dice el matrimonio Ovshinsky el mundo cambia y mejora gracias a la ciencia y la tecnología, pero tengamos los ojos abiertos hasta que lleguemos al final.

Paul Scott (Conductor): Hubo varios estudios dirigidos por la comisión energética Californiana que demuestran claramente que el uso de los vehículos eléctricos es considerablemente más eficaz y considerablemente menos contaminante aunque la electricidad provenga de las centrales eléctricas de carbón.

Chelsea Sexton (Especialista EV1): Tuve que escribir un currículum para Mel Gibson y qué había hecho él para merecer uno porque los de GM no creían que él se merecía un coche.
Mel Gibson: Me pregunté por qué tenía que rellenar eso. Tenías que contarles dónde tienes marcas de nacimiento. Era todo, ya sabes. ¿Te han hecho una proctoscopia recientemente? …¡No!

Sandra Spelliscy (Liga para la planificación y la conservación): Esto es un proyecto muy duro, es un proyecto revolucionario. Presiona con fuerza a los fabricantes de coches y no les gusta, y se oponen con la misma fuerza. Ustedes hoy deliberan sobre
el destino de este proyecto. Les insisto que junten todo su valor político para tomar las difíciles decisiones que saben que son necesarias para este proyecto, porque cuando se trata de proteger la salud de la gente de California simplemente ya no quedan decisiones sencillas para tomar.

Peter Horton(Conductor): Jamás he tenido un producto por el cual haya tenido que suplicar, luchar e insistir tanto para conseguirlo. Y luego tenía que suplicar y luchar de todos los modos posibles para quedármelo.

S. David Freeman (Consejero de energía en la administración del presidente Carter): Los americanos tienen que recordar que fue necesaria una ley para poner cinturones de seguridad en los coches. Y otra ley para poner airbags en los coches. Y otra para disminuir el consumo de 20 litros a 12 litros por 100 Km. Y otra ley para poner catalizadores que controlan la contaminación. Creo que los coches limpios son un tema demasiado importante para dejárselo a la industria.

Mel Gibson: ¿Quién controla el futuro? El que tiene el club más grande. En más de un sentido. Uno con el que te pueden golpear, y otro del que puedan ser miembros.

Alan Cocconi (Ingeniero del Impact): Son las mismas baterías que se utilizan en un ordenador portátil. Y tenemos 6.800 células. Tiene una autonomía de 500 Km conduciendo a 110 km/h. Pasa de 0 a 100 en 3,6 segundos. Un rendimiento fantástico para cualquier coche, no sólo para uno eléctrico. Se pueden instalar estas mismas baterías fácilmente en un EV1. Es una lástima ver destrozar estos coches cuando se los puede mejorar.

Standford R. Ovshinsky (Empresa patentes eléctricas): Todo aquel que quiera una revolución no debe usar las armas sólo empezar y trabajar como hacemos nosotros para cambiar el mundo gracias a la ciencia y la tecnología.

  • FICHA TÉCNICA
  • Año
  • 2006
  • País
  • USA
 

6 Comentarios en ¿Quién mató al coche eléctrico? »

  1. #1

    Oct 15 2009

    Cristalescrito - 16:36

    No sabía nada de esta película, la tendré en cuenta

    abrazo

    por cierto, te he votado en los premios bitacoras, pero es un fastidio, no hay un apartado de cine, no me quedo más remedio que como blog personal

    • #2

      Oct 15 2009

      Cobra - 18:35

      (8/10)

      ¡Muchas gracias! Me hubiera gustado que la página fuese más activa ahora que son los premios, pero creo que los ponen en estas fechas para que pillen a la gente en vacaciones o con el síndrome post-vacacional jeje.
      Un saludo para tí y te recomiendo este documental, es muy bueno.

  2. #3

    Oct 15 2009

    Cosechadel66 - 17:15

    Excelente recomendación para este dia.

    Carpe Diem

    • #4

      Oct 15 2009

      Cobra - 18:36

      (8/10)

      Es nuestro pequeño tributo al Blog Action Day. Gracias por la visita y un gran saludo Cosechadel66.

  3. #5

    Oct 15 2009

    antoniogas - 17:55

    Muy buen post, como complemento seguro que os gustara este enlace

    En 1899, el vehículo eléctrico alcanzaba los 100 km/h.

    En 1900, 50 fábricas en el mundo fabricaban 4000 coches electricos al año.

    http://www.elektracar.com/es/p.....ntas_cat=4

    • #6

      Oct 15 2009

      Cobra - 18:45

      (8/10)

      Gracias por el aporte, sí, en el documental se explica que fue a partir de 1920 cuando la balanza definitivamente se decantó por la gasolina, más barata y con mayor inversión por aquel entonces. Una pena, pero quizás fue lo más fácil. Hoy por hoy ya no hay excusa para que sea la electricidad el bastión del desarrollo.

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  1. Oct 15 2009

    Trackback » Bitacoras.com - 15:02

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: A veces la realidad supera la ficción, tan empapados estamos de las historias fantásticas y asombrosas del cine que cuando sucede algo excepcional frente a nuestros ojos, no lo vemos, no lo creemos y lo peor de todo ni nos en…..

 

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