BloodRayne
por Cobra.
Un videojuego, una chica, vampiros, sexo, acción y… Uwe Boll. El último y más menospreciado de los visionarios del cine, el inconfundible y criticado director que más combates de boxeo ha ganado. Quien tanto nos ha humillado con sus adaptaciones y que, por todos los dioses, tantísimo aprecio le tengo. Si no lo conoces pero quieres divertirte, este es tu sitio.
La historia de Uwe Boll como director es bastante compleja, muchísimo más que el argumento de sus películas, por eso la mera presencia de su nombre en los títulos iniciales es capaz de producir los más horrendos sarpullidos en el criterio cinéfilo, o como ocurre en mi caso prepararme para una experiencia que rondará sensaciones extremas, desde el aprecio por lo más cutre, pasando por pesadillas, a períodos de risa histérica y cómo no, la poderosa embriaguez que produce ese cúmulo de frases sin sentido y escenas inconexas de actores desorientados.
Cualquier análisis medianamente sensato que pretenda comparar esta película con el videojuego falla profundamente en su intención, es inútil hacerlo, las adaptaciones de Uwe Boll son de “estilo libre”, se cogen dos o tres elementos, en este caso la sociedad Brimstone, los vampiros y Rayne. A continuación se propone a varios grupos de guionistas que hagan los posibles argumentos, de todos los que se entreguen se toma el más absurdo y se pasa por el Bollfiltro que consiste en añadir sexo, frases y gore. Cualquier parecido con el videojuego es mera casualidad y creo que hablo en nombre de todos al agradecer que al menos Rayne sea mujer y use las dos armas, me refiero a las espadas.
Lo que se pregunta todo el mundo es cómo coño convence Uwe Boll a tantos actores de renombre para sus películas, porque hagamos un repaso de los que salen en BloodRayne: Kristanna Loken como Rayne, Michael Madsen como Vladimir, Geraldine Chaplin como la Adivina, Michelle Rodriguez como Katarin, Ben Kingsley en el papel de Kagan, Billy Zane como Elrich y Udo Kier en el papel de sacerdote. Pero bueno ¡esto que es! ¿Los actores no piensan en su caché? ¿Se contratan detectives para investigar su vida privada y chantajearles después? Si no fuera por el oro nazi que recibe el director no habría dinero para todos, pero esa historia es mejor aplazarla hasta que abordemos otra de sus grandes películas, Postal, otra gran cita sin duda.
Kristanna Loken al igual que el resto intentan actuar sin pensar en la mierda de película en la que figurarán sus nombres, pero ningún actor llega a transmitir nada, ni emoción, ni tensión, ni drama, nada de nada, el que no parece forzado, resulta torpe y el que no, hilarante. Posiblemente los escasos segundos de Billy Zane sean lo más meritorio que se puede destacar en cuanto a interpretación, por su sarcasmo y cinismo. El resto son sombras actuando. No me malinterpreten a mí me gusta esta basura, pero me hubiera gustado que pusiesen más de su parte. Salvo el favorito de Boll, Will Sanderson, al que su devoción le hace estar por encima del resto, y eso que su capacidad de actuar es equiparable a la de una babosa.
Uwe Boll ha mejorado mucho últimamente, se atreve con películas medianamente serias, e incluso, las hace bien. Algunas casi llegan al aprobado en las páginas de cine, no creo que sea fácil conociendo su trayectoria y el odio que la comunidad le tiene, malditos envidiosos. Vale que su dirección siempre haya sido pésima, pero es su seña de identidad, cuando ví Tunnel Rats, dije pero quién coño ha hecho esto, donde están los salpicones de sangre y las cabezas que implosionan cubriendo al protagonista de seso y carne. Era como ser invitado a una fiesta swinger, no sabes bien en qué consiste, ni siquiera si te llegará a gustar, pero te emociona y llegas a creer que siempre habías deseado ir.
Sacar fallos, criticar y ridiculizar esta película es tan fácil que no resulta admirable escuchar a alguien contándolo, lo único que aportaré son las absurdas coreografías de las luchas, por dios, si no se pueden pagar los extras pues se meten armas laser o cañones de asalto en la película, aunque se sitúe en la edad media, pero esas patadas flojas y esos giros geriátricos son ridículos, rompen la estética de “absurdez equilibrada” y la convierten en “patética absurdez”. El resto de mediocridades se ajustan a las esperadas en la película, pero… ¿hay algo bueno? Pues sí, los efectos especiales digitales, la verdad, bastante buenos, no hay muchos a lo largo de la cinta, así que hay que saber aprovecharlos, pero su calidad que obviamente desentona con el resto es más que aceptable.
Bueno, pese a todo BloodRayne es una película que puede entretener, pero hay que saber a quién, a los amantes de la serie B, del cine cutrón, de las películas de Uwe Boll y los que ven todas las películas colocados. Ese grupo disfrutará plenamente de ésta, abstenerse incondicionales del videojuego, porque cuando vean a una Rayne vistiendo pantalones poco ajustados, incluso holgados, torpe, dolorida e incapaz de hacer las piruetas del personaje se sentirán algo decepcionados. Así que directores nobeles, aquí podréis aprender mucho de errores e incluso, si tenéis tan poco criterio como yo, disfrutaréis de una obra del gran Uwe Boll.
Todo tiene un comienzo, una taberna, tres personajes, Katarin (Michelle Rodriguez), Vladimir (Michael Madsen) y Sebastian (Matthew Davis) buscando un ser mitad leyenda mitad fantasía y las indicaciones les llevan a un circo, donde una especie de mujer bebedora de sangre es capaz de curarse de heridas graves y el agua le produce un daño horrible. Pero al llegar, parece que alguien se les ha adelantado, ha sido Rayne(Kristanna Loken) que en una huida desesperada ha matado a varios componentes del circo que la maltrataban, su odio y su sed la cegaban. Sólo queda viva una amiga de Rayne, pero si la dejan vivir se convertirá en vampira al haber sido mordida, su muerte a manos de Katarin es tan cutre que parece un curso de cocina.
Rayne ahora va a su bola, y decide ir matando vampiros por ahí, morreándose con cualquier vampira, este Uwe Boll nunca nos decepciona. Por casualidad llega a un poblado y una Adivina le lee el futuro, casualidad o causalidad, quién sabe. Pero allí le es revelada su historia, dónde nació, qué es un dhampir, por qué debe odiar a Kagan (Ben Kingsley), cuándo se casará, cuántos dhampiritos tendrá etc. También le dice el monasterio donde hay guardado uno de los talismanes que necesita y por qué, así que allí se dirige.
En el monasterio pese a la hospitalidad de los sacerdotes, aplasta la cabeza del que guardaba el talismán del ojo, también podía haberle dejado inconsciente o algo, aunque fuese un monstruo deforme no tenía que ser tan cruel. La lucha es ridícula, pero los movimientos a continuación para esquivar las cuchillas son perfectos, en qué quedamos. Tras asimilar el talismán por accidente, el Gran Sacerdote (Udo Kier) le pregunta si suele comportarse de esa manera tan poco cortés en otros lugares. Sin tiempo a responder el monasterio es atacado y todos mueren excepto ella que es capturada por Domastir(Will Sanderson).
Domastir necesita algo de ayuda con Rayne, así que pasa por lo más parecido a un club de alterne vampiresco, con aristócratas atadas mientras le extraen la sangre y cientos de doncellas desnudas en pequeñas orgías, no me extrañaría ver a Uwe Boll por ahí tumbado. Sebastian y Vladimir entran para rescatar a Rayne, pese a los recelos iniciales la aceptan y deciden entrenarla para combatir juntos a Kagan y sus ejércitos. El roce y el cariño del entrenamiento hacen que Rayne y Sebastian intercambien fluidos, habían pasado más de cinco minutos sin enseñar una teta, ya era hora.
Mientras están fuera abasteciéndose, Domastir interroga al único vampiro molón, Elrich (Billy Zane) que es padre de Katarin, a ésta le había enviado un mensaje diciéndole que los talismanes estarían mejor con un vampiro bueno como él, antes que con Kagan. Así que en un impresionante giro, la sociedad Brinstone es atacada mientras no están, y Katarin dirige el ataque apoyando a los únicos que a priori parece que llevan las de ganar. Rayne se enfrenta a ella bajo el agua mientras buscaba el talismán y la derrota, se acabaron por fin los malos rollos.
Rayne siguiendo el consejo de la gitana le lleva el talismán del corazón a Kagan, para que la dejen entrar, aunque no sabe que para recuperar el que asimiló le van a practicar un ritual del que puede que no sobreviva, chungo. Resumiendo, Sebastian y Vladimir van al rescate y comienza la lucha final, parece todo perdido pero oh, a Kagan se le ocurre mirar en la caja donde supuestamente estaba el corazón entregado por Rayne y sorpresa, no está, anda que no había tenido tiempo de mirarlo antes, parece que también asimiló este talismán, lo que la convierte en algo más peligroso de lo pensado. Al final con la ayuda de Sebastian mata a Kagan, aunque él también muere.
Rayne se sienta en el trono, sólo ha quedado ella y ahora si tienes suerte y tu versión de la película está sin censurar o tienes la versión sin recortes tendrás ante ti unos tres minutos repasando las escenas más gore, cortes del metraje, ridículos efectos sangrientos y chorrocientos salpicones de sangre que recuerdan por qué es BloodRayne, como si no hubiésemos visto bastante a lo largo de la película. En definitiva el último premio para fans, que no hace sino demostrar que el cerebro de Uwe Boll funciona de forma muy diferente al resto de los mortales. Un privilegio de visionado y algo difícil de olvidar, para bien y para mal.
Rayne: No les haré daño, sólo deseo matar vampiros.
Adivina: El talismán tiene un gran poder… pero es importante que te apures. Le harás un gran favor al mundo entero si evitas que caiga en manos de Kagan.
Rayne: El mundo no me interesa… sólo Kagan.
Sebastian: Te comportas como si fueses la única que sufre.
Rayne: ¿Qué sabes tú sobre el sufrimiento? Mi padre es Kagan, vi como mataron a mi madre con mis propios ojos.
Sebastian: Mi padre y mi madre fueron asesinados por Vladimir, se habían convertido y yo iba a ser masacrado. De no haber llegado a él hoy no estaría aquí.
Rayne: Pensé que tendrían miedo de mí.
Katarin: Solo tienen miedo de lo que no conocen.
Rayne: Voy en busca del corazón. Con dos talismanes tendré una oportunidad contra Kagan.
Sebastian: ¿Cómo esperas encontrar el talismán?
Rayne: Puedo oírlo.
Kagan: Si sobrevives a esto, lo cual es improbable podrás permanecer aquí en mi castillo.
Rayne: Prefiero podrirme en tu mazmorra que sentarme a tu mesa.
Kagan: Que así sea.
Kagan: Tienes el corazón, dámelo.
Rayne: Tendrás que arrancarlo de mí.
Kagan: Que así sea.
- FICHA TÉCNICA
- Director
- Uwe Boll
- Guión
- Guinevere Turner
- Año
- 2005
- País
- USA
- Reparto
-
- Kristanna Loken - Rayne
- Michael Madsen - Vladimir
- Matthew Davis - Sebastian
- Will Sanderson - Domastir
- Geraldine Chaplin - Adivina
- Udo Kier - Gran sacerdote
- Meat Loaf - Leonid
- Billy Zane - Elrich
- Michelle Rodriguez - Katarin
- Ben Kingsley - Kagan
- IMDB
- (2.7/10)
- FilmAffinity
- (2,8/10)

#1
Cosechadel66 - 13:20
Ya no como convence a los actores… sino de donde saca el dinero?
Carpe Diem
#2
Cobra - 15:14
En Postal, otra de sus obras, sale el propio Uwe Boll bromeando sobre los rumores de recibir dinero y oro nazi como extra para hacer sus películas, y la verdad es que es una escena divertida.
Uwe Boll consigue mucho dinero por la subvención al cine del gobierno Alemán además si la obra fracasa se le otorga una especie de compensación, también recibe ingresos por publicidad en todos los eventos que organiza, como los combates de boxeo, sus tertulias por la web, también promociona mucho una página de apuestas y de poker, Uwe Boll va a todos lados con la camiseta de esa web encima, además le interesa seguir manteniendo esa fama negra que le rodea por ser tan malo, porque aunque hablen mal de tí, mientras lo hagan es bueno.
En fin, el tío se esfuerza en conseguir dinero de todas las formas posibles, su extraño talento le impide recibir beneficios suficientes en sus películas pero eso no le frena para seguir intentándolo y haciendo lo que más le gusta, dirigir y hacer grandes truñetes.
En fin, larga vida a Uwe Boll. Un saludo Cosechadel66
#3
Juanjo - 16:41
Sólo por que está Ben Kingsley tomo nota, gran crítica.
Saludos.
#4
Cobra - 16:46
No juanjo, si te tomas la molestia de ver esta película nos odiarás eternamente, si bien es cierto que aparece Ben Kingsley haciendo de malo maloso, el tio no está muy en su salsa, se le nota incómodo, es cierto que en la escena final se suelta un poco, pero es que actúa bajo el embrujo de Uwe Boll, que los hipnotiza, los droga o los sodomiza antes de cada toma y los actores parecen despistados
Bueno quizás exagere un poco ¡pero no mucho!
Quedas avisado
Muchas gracias por el comentario y un saludo.
#5
McClane - 19:37
Jajajaja. Ya tardabas en hacer un post de una peli de Uwe Boll. Gran crítica. Casi me han entrado ganas de verla. ¡CASI! !Pero si aparece por ahí Meat Loaf y todo!
#6
Cobra - 12:02
Jeje, bueno este es el primero pero obviamente quedan muchos. A ver si me pongo con películas asi malillas que dan más juego. Y weno no esta, pero si tienes ganas de ver una de Boll así “no muy mala” ponte con Postal y si la quieres más seria Tunnel Rats o desagradable Seed. Ya me contarás.