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Abr 5 2010

Fargo

por Cobra.

Por un poco de dinero

8.0

Fargo

La sencillez es algo al alcance de todos, puede que lo magnífico no dependa de las pretensiones de un director ni de lo retorcidas que estén las cotas que consideramos normales. A veces no es lo enigmático ni lo artificial lo que resulta tan atractivo, porque en ocasiones hay momentos en los que un páramo nevado sin apenas colores transmite mucho más que un florido paisaje. Fargo no es una historia real, pero sin duda es más real que muchas otras historias.

Fargo es sencilla, ya lo hemos marcado, pero esta película encierra sus misterios escondiéndolos en el lugar cuya complejidad resulta tan enigmática como confusa, en el carácter humano. Y es eso, una cuestión de profundidad y no, no hablamos de sexo. El claro ahondamiento que se realiza en los personajes es la virtud que motiva que el espectador sienta tan cercanos unos hechos cuyos detonantes van mascados y regurgitados una y mil veces con una simple lectura de los protagonistas. Y para nada se muestran con obviedades y narraciones que resulten claras y concisas, no, son gestos, son miradas, son actitudes, son reacciones, son insultos, son fallos, son dos cerebros tras los hilos que saben perfectamente cuál es la meta y como llegar a ella, llevándonos en volandas y a todas luces mermados por la fascinación.

Los Hermanos Coen nos presentaron una película que formalmente habría que definir como atípica, teniendo en cuenta que estos Directores tienen en su haber una colección de cosas que no son para nada típicas. Barton Fink, El Gran Lebowski, No es país para Viejos, O Brother, El hombre que nunca estuvo allí,… Os pongo esos ejemplos por poner algunos y quedar bien, pero doy por hecho que es imposible no conocer la carrera cinematográfica de estos genios. Yo destacaría algo que siempre me ha parecido interesante de los Coen, en un plano estrictamente personal siempre he considerado que alrededor de sus películas no existía el fenómeno de hinchazón, ya sabéis, que te podías esperar un producto bueno pero no ibas con unas pretensiones engordadas por el apellido que adorna el cartel. Siempre hay un movimiento agitador cuando resuena un film de Tarantino, de Tim Burton, o de Steven Spielberg, pero de los Coen cuyo cine no tiene nada que envidiar al de éstos, llega marcando el paso pero sin una cabalgata pomposa que lo anteceda.

Fargo es la ciudad más grande del Estado de Dakota del Norte, eso a los Estadounidenses debería decirles muy de antemano el entorno donde se desarrolla la trama, a los que sepan de geografía claro. Pero a los que nos pilla un poco lejos, quizás a algunos más que otros nos tienen que poner las cosas mucho más sencillas. Fargo representa gélidos inviernos, muestra a los Estados Unidos profundos, de valores y costumbres arraigadas, donde el tiempo transcurre más despacio y las prioridades se barajan con bastante más reflexión, un lugar para actuar con menos ímpetu. Una forma de pensamiento a remolque de un país muy desarrollado pero que pone en tela de juicio y miran con recelo tanto avance y progreso. Fargo es “no me quites la sábana que me pelo de frío y tráeme un café”, o “en este clima me hice un hombre y tú me vienes con esas tonterías”. Ambiente rural, podría considerarse. Añadiendo ese sobreesfuerzo que supone entender los acentos que nos resultan tan poco conocidos a los que no tenemos un inglés nativo, obligatorio y que aporta ese impulso necesario para comprender con eficacia los matices de los personajes.

Esta película no es desde luego el ejemplo de esquema tradicional, en caso de que esta caja de Pandora realmente exista. Y es muy discutible que sea la mejor de los Coen, aunque entrar en una discusión por ello no tiene sentido, todas sus películas son caviar o un sucedáneo, por lo que ya depende de nosotros con qué nos lo queremos comer. Es algo que hemos visto antes contado de manera diferente. Es aprovechar las peculiaridades que definen a un personaje para encajarlo en la historia magistralmente. Aunque ya es por todos conocido, Fargo no está basado en ninguna historia real pese a lo anunciado a comienzo del film, puro ardid de los Directores. Pero cuántas historias habrá así, quizás con menos sangre, quizás con asesinos de otro calibre o puede que con piscinas en vez de nieve, pero no es descabellado imaginarlo en la sección de sucesos de las noticias.

Ignoremos por un instante la trama y la historia, el principal personaje es una policía campestre llamada Marge Gunderson (Frances McDormand), embarazada, mejor dicho muy embarazada, cuya fortaleza es impresionante, y no hablamos de una tipa dura frustrada y que trata de destacar en un mundo de varones, no es eso, nos referimos a una mujer normal, tranquila, inteligente y que no va a despeinarse si no es realmente necesario. Después está Jerry (William H. Macy) frustrado, penoso, ignorado, ninguneado, pero ambicioso con un serio problema económico y nada de escrúpulos, el detonador de la historia, símbolo de la decadencia y del “si algo va mal y puede ir peor, siempre irá a peor”. Entre ellos dos se despliega la serie de desaciertos o ironías del destino que no hace sino demostrar que los planes no siempre salen bien. Entre ellos dos y sin desmerecer lo más mínimo se encuentran el par de asesinos que podrían ellos solos protagonizar una serie de humor negro y drama, Carl (Steve Buscemi) el raro y un Gaear (Peter Stormare) aún más raro, ambos inconmensurables.

La recepción crítica tan positiva demuestra que los Coen vivían en su época dorada cuando se estrenó esta película. Con dos Oscars a mejor actriz y mejor guión original, otros premios y nominaciones muestran que el curriculum de Fargo está cargado y bien hecho, llegando con el tiempo a encontrar su lugar como cinta de culto con las referencias que títulos así consiguen en otras películas. Pero este hecho analizado con retrospectiva puede resultar perjudicial, tanto reconocimiento puede engrandecer las expectativas y provocar que el potencial espectador ponga el listón demasiado alto para algo que hay que digerir con tranquilidad, y no me malinterpretéis, todos los que la han visto entienden que el ritmo, la historia y las primeras impresiones de Fargo pueden no resultar todo lo explosivas que se esperaría.

Fargo es un ejemplo de un género muy raro llamado Neo Noir, y supongo que será cierto y no seré yo quien discuta si es o no, desde luego incluye la figura del antihéroe, es un thriller sustancial, usa la escena y los recursos estéticos con maestría remarcando los detalles cruciales que el público debe de captar, y todo bajo un clima de desazón y poca esperanza. Al menos para una parte de los implicados. En definitiva un claro compendio de lo que se puede esperar de este film, sin pretender sobrevalorarlo más de lo que está ni quitarle una pizca de mérito. La cinta está ahí y es obvio que no es apta para todo el mundo. Cine pausado, creciente, apoyándose en la inteligencia del público y en su capacidad de percibir los caracteres de los personajes. Recomendado para todos aquellos afines a la intriga y que no les importe disfrutar de una historia contada de manera simple pero muy eficaz.

En un bar de carretera dos tipos no muy normales beben tranquilamente su cerveza, son Carl (Steve Buscemi) y Gaear (Peter Stormare) que para nada pasan desapercibidos con esas pintas, ambos esperan a Jerry (William H. Macy) para tratar un asunto de los que sólo podrías tratar en un sitio así y con unas personas como ellos dos. Jerry está pasando algunos problemas económicos y se le ha ocurrido la “brillante” idea de secuestrar a su esposa, para que su millonario suegro pague el rescate y repartirse ese dinero entre los secuestradores y él. Hasta para Carl y Gaear el plan les suena extraño. Acuerdan los detalles y la primera ficha del efecto dominó es empujada.

No sabemos en qué consisten los problemas de Jerry, lo mismo ni existen sólo que es ambicioso o quiere comenzar una nueva vida en un lugar más cálido ¿Quién sabe? Lo único que el film nos cuenta es que el pobre trata de conseguir dinero de cualquier parte, engañando a sus clientes en el concesionario de coches, suplantando identificaciones de coches para sacarle dinero a la financiera de nuevas ventas, etc. No se lleva bien con su suegro Wade (Harve Presnell), pero éste en un último esfuerzo por ayudarle concerta una cita para estudiar un proyecto de inversión que parece haber preparado concienzudamente, lo cual demuestra la dualidad de Jerry, no consigue que nada le salga bien y lo intenta por métodos buenos mediante esfuerzo o por las malas usando todo tipo de artimañas. Arrepentido y viendo que podría finalmente salirle algo bueno si Wade aprueba su propuesta trata de parar el secuestro, pero no consigue ponerse en contacto con los encargados de hacerlo.

Tocar fondo es verse flotando en mierda, y así se sintió Jerry cuando no sólo le rechazan el apoyo al proyecto, sino que parece que Wade y su socio lo quieren hacer por su cuenta, parece muy interesante como para desaprovecharlo, así que hundido y destrozado regresa a casa donde ve que el “asunto” ya ha ocurrido. No se puede dar marcha atrás y debe comenzar la maquinaria de fingir y seguir con el plan. Jerry es magistralmente creíble, su cabeceo de desesperación, siempre cabizbajo, tan desdichado, la vida no tiene sentido para él. El momento del secuestro de su esposa Jean Lundegaard (Kristin Rudrüd) es una oda a la confusión, primero por la tardía reacción de Jean, y después porque ella misma se cae por las escaleras en un momento de gran comicidad, atrapada por la cortina de la ducha. El inexpresivo rostro de Gaear lo dice todo, demasiado fácil.

Todo va aparentemente bien, pero es sólo un espejismo. Los secuestradores van al lugar donde iban a esconderse pero en su trayecto un policía les detiene y el vago intento de Carl por sobornarle para hacer la vista gorda acaba en un disparo de Gaear al pobre agente y también a dos ocupantes de un vehículo que pasaba por allí con la desgraciada casualidad de verles cuando trataban de ocultar el cadáver. Tres asesinados que no estaban para nada previstos en el plan inicial. Así que lo que en teoría iba a ser un intercambio de dinero sin avisar a la policía se iba a convertir en una investigación por parte de una curiosa agente de la zona rural donde se ha producido el hecho, una mujer inteligente, tranquila y con una fortaleza interior enorme, paciente y embarazadísima, Marge Gunderson (Frances McDormand). Acostumbrada a un ritmo de vida más “helado” y cuyo marido es un ejemplo de fidelidad, serenidad y dedicación a su esposa.

Jerry sigue el plan y cuenta el falso secuestro a su suegro, montando la farsa de no acudir con lo sucedido a la policía, lo mejor sería hacer el intercambio sin más y pide que confíe en él, cosa que resultaría un verdadero acto de fé debido al poco carisma que su persona demuestra. Marge comienza la investigación a raíz de lo que apuntó en su cuaderno de multas el agente muerto, eso le pone en la pista del concesionario de Jerry del que salió el vehículo y también en el de sus ocupantes a raíz de las prostitutas que estuvieron con los secuestradores, hasta ellas son peculiares por su ingenuidad tan insultante y cansina. Marge representa a un tipo de policía fuera de lo común, sabe qué preguntar, sabe a quién hacerlo y cómo formular las preguntas, pero no deja de transmitir la sensación que es un mero trámite, le importa, es su caso y aunque fuese sobre un asesino en serie que hubiese matado a cien personas su rostro seguiría imperturbable, una sonrisa de simpatía, unos ojos de comprensión pero un inexorable paso al pleno conocimiento que le ocupa para cerrar pronto el caso. Bastantes mareos y vómitos le da ya su embarazo como para molestarse por otras tonterías.

La historia se va complicando a medida que Marge realiza sus progresos, pausados pero firmes. Gracias a las llamadas telefónicas localiza al Indio que puso en contacto a Jerry con los secuestradores, que trabajaba en el concesionario. Tras esto Marge se centra en Jerry, fantaseando con el dinero y viéndose jugando al golf en un lugar paradisíaco, ¿es esto lo que quiere? Quizás sí una nueva vida lejos del frío, de su esposa y de su hijo, ese del que no recuerda que se llama Scotty. Ella habla con él pero no le da razones suficientes para sospechar, aunque su comportamiento no es del todo normal, recordemos que casi nadie sabe que su esposa está secuestrada. El enredo no hace más que aumentar pero siempre hay tiempo para una copa, y eso reencuentra a Marge con un antiguo amigo, Mike Yanagita, que le cuenta que es viudo y está destrozado. Esta escena puede resultar fuera de lugar pero Mike no desea un mero encuentro, sino que tiene aún fuertes deseos por Marge aunque ella sabe pararle los pies a tiempo. Este momento de confusión para el espectador es un claro mensaje, ella reflexiona y se da cuenta que la gente más inocente, quién no levanta sospechas algunas puede ocultar unas aviesas intenciones, después descubrirá que Mike ni siquiera estuvo casado sino que tenía un desorden mental. Así que guiada por su instinto piensa que en su caso alguien no está contando toda la verdad. Jerry vuelve a estar en el punto de mira.

El amigo indio nervioso y perseguido va al encuentro de Carl, porque le está salpicando su torpeza, le da una paliza lo cual hace que el secuestrador decida acelerar el proceso, llama a Jerry y le exige el pago del rescate ya, pero no piensa conformarse con los cuarenta mil que era su parte, quiere los ochenta completos. Lo que no espera es que el calzonazos de Jerry no lleve el dinero al encuentro sino que sea el padre de ella, su suegro, armado y con cojones suficientes para encararse con Carl, pero éste desquiciado le dispara hiriéndolo de muerte aunque recibe también un tiro en el rostro. Sangrando y con gran frenesí Carl no está dispuesto a compartir el dinero que tanto le ha costado y menos con el loco de su compañero que no ha hecho nada salvo molestar, así que entierra el dinero junto a una valla, un momento simbólico que provocó controversia entre los directores, mirar a izquierda, derecha o ambos lados. Con la genialidad de clavar la pala para indicar el lugar, es como dejar un camino de migas de pan por el bosque, muy inteligente.

Marge visita a Jerry y le insiste en que el coche de los asesinos salió de ese concesionario, que lo vuelva a comprobar, demasiada presión para alguien a quién todo le sale mal, así que decide salir corriendo de allí poniendo distancia entre él y todo el asunto. Por otro lado Carl llega a la cabaña, todo cuanto podía pasar mal está pasando, sólo faltaba por ejemplo encontrarse a la secuestrada muerta, es lo que ocurre si dejas a un loco como Gaear al cuidado de alguien que no para de gritar, no es muy paciente que digamos. Le dice que ya da igual, tiene el dinero y le da su parte, la mitad de cuarenta mil, y trata de irse, pero Gaear que ya se veía que no era de fiar mueve el culo por primera vez y lo mata. Lo hace por afición no creáis. Es el fiel reflejo de lo que se esperaba entre ellos. La frialdad de Gaear no está aprovechada del todo, hubiera sido un buen asesino en serie y no deja de parecer un lerdo, psicótico pero muy vago.

Suenan los últimos compases, la policía busca a Jerry. Marge da un paseo por el Lago del Oso seguramente guiada por sus instintos y porque hay gente sospechosa por allí como le habrá comentado su compañero. En ese momento ve el coche que había desaparecido del concesionario. El espectáculo que se encuentra es peculiar, Gaear deshaciéndose del cadaver de su amigo y de la esposa de Jerry en un picador de madera. La impoluta y blanca nieve siendo coloreada y mancillada por el resplandeciente rojo de la sangre. Una imagen sutil pero con fortaleza. Él sale corriendo por el lago nevado pero Marge lo hiere en una pierna, sus días están contados, el caso está prácticamente cerrado y acabará cuando Jerry sea capturado en un Motel de mala muerte. Víctimas inocentes, otras no tanto, crimen y castigo. Todo por un poco de dinero y un final que por nada se esperaban. Su justo merecido.

Marge regresa a casa, apoya su cabeza en el cómodo hombro de su tranquilo marido. Su vida es sencilla y son felices ¿Qué más se puede pedir? Cuando la felicidad se puede conseguir con tan poco, no sientes envidia, no sientes temor. Una película llena de significado y que podría ser verdad, cargada de normalidad pero que se disfruta porque para nada es típica. No te oprime con su reflexión, no te dicta los pasos a seguir, no te traza una senda complicada de seguir. En definitiva, mucho para aportar y que depende de cada uno sacar las buenas o malas conclusiones sobre ella ¿mi opinión? Muy buena. La vuestra espero que también sea así.

Carl Showalter: ¿Quieres que secuestremos a tu mujer?
Jerry Lundegaard: Sí
Carl Showalter: Tú, vamos a ver, tú pagas el rescate. ¿Cuánto? ¿Ochenta mil dólares? Nos das a nosotros cuarenta mil y tú te quedas con los otros cuarenta. Es como robar a uno para pagar a otro, no tiene sentido.
Jerry Lundegaard: Sí, bueno, veras, es que yo no voy a pagar el rescate ¿sabes? El caso es que mi mujer es muy rica, su padre tiene mucho dinero y yo un pequeño problema.
Carl Showalter: ¿Qué tipo de problema Jerry?
Jerry Lundegaard: Bueno en eso, en eso no voy a entrar ahora. Yo necesito ese dinero. Y su padre, la verdad es que está forrado.
Carl Showalter: Bien, entonces por qué no le pides la pasta.
Gaear Grimsrud: O a tu jodida mujer.
Carl Showalter: O a tu jodida mujer, Jerry.
Jerry Lundegaard: Veras es complicado, ellos no saben que necesito ese dinero. Y aunque lo supieran tampoco me lo darían, esa es la pura verdad.

Gaear Grimsrud: ¿Dónde comeremos tortitas?
Carl Showalter: ¿Qué?
Gaear Grimsrud: Que donde vamos a comer tortitas.
Carl Showalter: No me apetece comer tortitas otra vez, quiero una cerveza y un filete. Esas tortitas que tanto te gustan son una mierda ¿sabes? [Tensión en el ambiente] Vamos venga tío. Tengo una idea, vamos a parar en Brainerd y echamos un polvo ¿vale?
Gaear Grimsrud: Yo tengo hambre ¿entiendes?
Carl Showalter: Sí, sí, sí, vale vale vale tío. Primero vamos a comer tortitas y luego echamos un polvo.

Carl Showalter: ¿Crees que te vas a morir si hablas?
Gaear Grimsrud: He hablado.
Carl Showalter: No, es lo primero que has dicho en cuatro horas, eres un manantial de conversación, un géiser. ¿Por qué no te echas atrás y duermes? Joder, estoy aquí conduciendo todo el rato. Desde que salimos de Brainerd conduciendo, intentando charlar, para combatir el aburrimiento de la carretera y tu ni una puta palabra para que haya conversación, pues te vas a joder, no pienso hablar, a ver si te gusta. El puto silencio. Yo puedo quedarme mudo listo, a ver si te gusta. Silencio total.

Marge Gunderson: Ahora explicadme como eran esos tipos.
Prostituta 1: La verdad es que el bajito era raro.
Marge Gunderson: ¿En qué sentido?
Prostituta 1: No lo sé, pero era raro.
Marge Gunderson: ¿No puedes concretar un poco más?
Prostituta 1: No sabría decírselo, la tenía muy torcida.
Marge Gunderson: ¿Y seguía siendo raro además de eso?
Prostituta 1: Sí.
Marge Gunderson: Bien, entonces tú te acostaste con el bajito. ¿Y no recuerdas otra peculiaridad?
Prostituta 1: No, ya se lo he dicho era raro, más que la gente en general.
Marge Gunderson: ¿Y tú qué me dices del otro?
Prostituta 1: ¿Sabe a quién se parecía? Al hombre que anuncia el Marlboro.
Marge Gunderson: ¿Ah sí?
Prostituta 1: Sí, pero quizás lo digo porque fumaba muchos Marlboros, y a veces el subconsciente.
Marge Gunderson: Sí, a veces pasa.
Prostituta 2: Y nos dijeron que se iban a las dos ciudades.
Marge Gunderson: ¿Ah sí?
Prostituta 1: Sí, si le sirve de algo…
Marge Gunderson: Supongo que sí.
Prostitutas: ¡Sí!

Carl Showalter: He decidido no aparcar aquí.
Agente del Parking del Aeropuerto: ¿Cómo? ¿Que ha decidido no aparcar aquí?
Carl Showalter: Sí, acabo de entrar y he pensado que no aparco.
Agente: Pero bueno, perdone yo…
Carl Showalter: He decidido que no ¿sabe? Vamos que no, que he decidido que no voy a hacer el viaje.
Agente: Pues lo siento pero son cuatro dólares.
Carl Showalter: Si acabo de entrar, acabo de entrar joder.
Agente: Bueno pero, hay una tarifa mínima de cuatro dólares, aunque quisiera no podría cobrarle menos.
Carl Showalter: Supongo que te creerás un tipo con autoridad por llevar esa mierda de uniforme. El jefe supremo del parking ¿no? Esa es la máxima aspiración de tu jodida vida, llegar a ser el rey de esa garita. Toma tus cuatro dólares. Mierda de tío.

Marge Gunderson: ¿Y tú qué me cuentas Mike? ¿Estás casado? ¿Tienes hijos?
Mike Yanagita: Sí, sí, bueno, estuve casado, estuve casado con… ¿Te importa si me siento aquí? [Se sienta junto a Marge con actitud acosadora] Estuve casado con Linda Cousin…
Marge Gunderson: No, vuelve a sentarte allí, lo prefiero.
Mike Yanagita: De acuerdo. Perdona.
Marge Gunderson: No, no. Es para verte sin girar la cabeza.
Mike Yanagita: Sí, sí. Ya entiendo. No ha sido mi intención.
Marge Gunderson: No, no ¿cómo va a serlo?

Sr. Mohra: Bueno, yo servía en la barra del Ecklund and Swedlin’s el martes pasado y ese tipo está bebiendo y me dice “¿Dónde puede un tío encontrar acción? Me vuelvo loco en el lago”. Le digo “¿Qué tipo de acción?” y me dice “Acción con tías ¿por quién me tomas?” “Y ¿por quién me tomas tu?” le contesto “Yo no me ocupo de esas cosas” y repite “Pero me vuelvo loco en el lago” Y le digo “Pues aquí no encontrarás lo que buscas”.
Oficial Olson: Ah.
Sr. Mohra: Y dice “Oye ¿Me tomas por un capullo por preguntar?” pero no usó la palabra “capullo”.
Oficial Olson: Entiendo
Sr. Mohra: Y él me llama capullo y me dice que el último que lo llamó capullo está muerto. Yo no abro la boca y dice “¿Qué te parece?” y yo le digo “pues que no le fue muy bien a ese pobre tipo”.
Oficial Olson: Desde luego.
Sr. Mohra: “Sí” y dice “ese tío ha muerto sin llegar a viejo” y repite “joder, me estoy volviendo loco en el lago”.
Oficial Olson: ¿El lago del Oso Blanco?
Sr. Mohra: Sí, supongo bueno, Ecklund and Swedlin’s están más cerca del lago del Alce.
Oficial Olson: Sí claro.
Sr. Mohra: El tipo sigue bebiendo en el bar y yo ya no le presto mucha atención, pero luego mi mujer oye hablar de homicidios y me dice que debería llamar, así que… llamé. Y ya está.
Oficial Olson:¿Cómo era ese tipo?
Sr. Mohra: Oh, era bajito. Tirando a raro.
Oficial Olson: ¿En qué sentido?
Sr. Mohra: Bueno, en sentido general.

Carl Showalter: Ya tengo la pasta, ochenta de los grandes. Cuarenta para ti, cuarenta para mí. Ya está. Llévate mi camioneta, yo me llevo el Sierra.
Gaear Grimsrud: Hay que repartirlo.
Carl Showalter: ¿Cómo coño quieres repartir un coche capullo? ¿Con una motosierra?
Gaear Grimsrud: No, tú me pagas la mitad.
Carl Showalter: ¿Qué dices? Una puta mierda. ¿Tú has visto esto? Me han pegado un tiro, un puto tiro en la cara. Yo fui a por el puto dinero y me pegaron un puto tiro y no he pegado ojo en treinta y seis putas horas. Y ahora me llevo el puto coche porque es mío gilipollas. Llevo escuchando tus putas gilipolleces más de una semana. Estamos en paz, ¿me has comprendido? Mudo de mierda.

  • FICHA TÉCNICA
  • Año
  • 1996
  • País
  • EEUU
  • VN:R_U [1.8.1_1037]
    Rating: 8.0/10 (4 votes cast)
 

20 Comentarios en Fargo »

  1. #1

    Abr 5 2010

    Carlos Serrano - 18:27

    Recuerdo perfectamente el bombo que le dieron a este film en su dia y cuando por fin me animé a alquilarlo me aburrí de lo lindo. Desde entonces no trago a los Cohen, sus pelis me aburrennnnnnnnnnnn.

    • #2

      Abr 6 2010

      Cobra - 17:25

      (7/10)

      Jeje, hombre ya lo he dicho, lenta es, lenta de cojones puesss puede ser, pero vaya su ejecución y trama suple eso con creces. Si no te gustan los Cohen entonces ya poco puedo hacer para defender la película jeje.
      Gracias por comentar Carlos y un saludo.

  2. #3

    Abr 5 2010

    Cosechadel66 - 18:41

    Para mi, la mejor película de los Coen con diferencia. Muy superior a “No es país para viejos”, por ejemplo. Y yo también pienso que sus obras sufren de una hinchazon gafapastil digna de estudio.

    Carpe Diem

    • #4

      Abr 6 2010

      Cobra - 17:29

      (7/10)

      También coincido en que es superior a esa, el Bardem sí, papelón pero no sé, le faltaba algo. Los Coen se han ganado esa fama con honores, pero al menos no te clavan una bandera delante de casa para anunciar todo el día sus nuevos guiones o sus futuras producciones como hacen tantos otros con “apellido”, o eso pienso. Eso sí cuando un gafapasta se entera de su próxima película hay que banearlo por spam una temporadita.
      Muchas gracias por pasarte Cosechadel66 y un gran saludo.

  3. #5

    Abr 6 2010

    Onetwothree - 16:42

    Para mí no es su mejor película pero sí su mejor “Thriller” (Thriller+Comedia negra), una película de contraste entre lo que aparentemente te están contando y el modo en que te lo están contando, te cuentan una historia trágica pero ante todo se ríen de todo lo que ocurre y de todos los personajes.

    Grande Steve Buscemi, muy buena esa realización tan estilizada (prodigiosos los travellings, los planos generales de Minnesotta, el picado que muestra el enfado de Macy), diálogos inteligentes detrás de un acento de paleto.

    En fin, que es una de las joyas de los Coen. (Coen Bros. Rules!!).

    • #6

      Abr 6 2010

      Cobra - 17:41

      (7/10)

      Has matizado perfectamente eso, un drama pero a golpes de ironía y sutil comicidad. Y también la fotografía, no hay duda de que esos paramos nevados otorgaban un escenario impresionante favoreciendo sin duda la labor de la realización y de los recursos disponibles para mejorarla.
      Comparto tu gusto por los Coen, yo los conocí con “El Gran Lebowski” y ya te puedes imaginar que a partir de ahí ya no se puede echar uno para atrás. Algunas películas mejor que otras, sin duda, pero todas fuera de lo común con sus pinceladas de genialidad.
      Muchas gracias por la visita Onetwothree y un saludo.

  4. #7

    Abr 8 2010

    Pabela - 22:14

    A mí me encantan los Coen y justo esta no la vi! Pecado…lo sé. Y qué gran verdad eso que dices que nunca los anteceden la pomposidad de las publicidades innecesarias. No obstante son tan amados como odiados! jajaja pero creo que eso pasa con todos los grandes directores que tienen un sello personal.

    • #8

      Abr 10 2010

      Cobra - 13:06

      (7/10)

      Pues ya sabes Pabela, tienes tarea que hacer porque estoy seguro que esta película te gustará. Siempre que estés dispuesta a digerirla a su ritmo, tranquilo y pausado.
      Por mi parte siempre he tratado que el renombre de un Director no influya en las primeras impresiones o comentarios, pero a la larga es inevitable, muchas veces desearía no saber quién dirige o produce pero hoy por hoy eso es imposible de conseguir. Pero bueno, es un mal menor.
      Muchas gracias por tu comentario y la visita. Un saludo.

  5. #9

    Abr 11 2010

    El Confesor - 21:53

    Está peli la he visto varias veces y me encanta, de todas formas he de revisarla pues hace mucho que no la veo. A mí nunca me ha aburrido pero la primera vez que la vi me resultó una peli de gran extrañeza y de una atmósfera en cierto modo fascinante. Por entonces surgieron otras pelis con ese tipo de ambientación nevada y temática truculenta como la magnífica “Aflicción” de Paul Schraeder o “Un plan sencillo” de Sam Raimy (colega de los Coen).
    Hay pelis de los Coen que me gustan mucho y otras que no aguanto, me parecen cineastas irregulares y sobrevalorados pero tienen un estilo particular (algo es algo).

    • #10

      Abr 15 2010

      Cobra - 18:29

      (7/10)

      Hola Confesor, me alegro que te guste y coincido totalmente contigo, produce cierta extrañeza pero te mantiene sentado esperando a ver que es lo que se cuece. Tengo que admitir que no he visto ninguna de las películas que has comentado, La de “Aflicción” porque tengo entendido que es un dramón tremendo y la otra no tengo excusa de no haberla visto aún. Pero ya que hablas de ellas, las visitaré a ver que tal.
      Sí, la verdad es que su fama les viene de sus grandes películas, bastiones de su historial, lo cual como comenté en el texto les perjudica bastante. Pero me quedo con lo que añades, que tienen un estilo particular, y pienso que bueno. Al menos en Fargo así lo creo.
      Muchísimas gracias por la visita Confesor, un placer verte por aquí y un saludo.

      • #11

        Abr 16 2010

        El Confesor - 10:17

        “Aflicción” es un dramón no lo negaré, al menos la historia que se nos muestra es bastante dramática pero para nada es un drama al uso es puro Paul Schraeder es una peli hecha con las entrañas y con rabia con más ganas de consternar que de conmover. En “Aflicción” Schraeder reúne temas y detalles de su universo (locura, rechazo, dolor, paranoia.. ) que siempre han estado con él, con su torturada forma de ser, por tanto si se considera “Aflicción” un dramón también habría que considerar así a “Taxi Driver”. Solo por Nolte y Coburn vale la pena verla.

        La de “Un plan sencillo” es un cine más de género y convencional pero tiene detalles muy buenos y la película es jugosa y entretenida. Hace mucho que la vi tendría que volver a verla.

        Un saludo e igualmente gracias por contestar.

        • #12

          Abr 23 2010

          Cobra - 13:10

          (7/10)

          Perdona por tardar tanto en responderte Confesor. Me ha interesado mucho tu descripción de la película “Aflicción”, suena a película con fortaleza y voy a tener que verla, ya no puedo demorarla más cuando está claro que no parece ser como yo pensaba. También me tendría que poner con “The Walker” a ver que tal.
          En fin, poco tiempo y mucho por ver. Muchas gracias por tus comentarios.
          Un saludo Confesor.

  6. #13

    Abr 13 2010

    serreina - 02:11

    (8/10)

    A mi me encanta esta película, es como dices, una intriga diferente, más cercana, como de andar por casa, aunque lo que cuente sea tan descabellado como es. Y ese es precisamente el punto de la película, la simpatía que despierta en el espectador, la tranquila pero implacable inspectora.

    Buen post.

    Saludos

    • #14

      Abr 15 2010

      Cobra - 18:32

      (7/10)

      Tus palabras lo resumen perfectamente y reflejan ese punto. Tanta parsimonia, tanto enredo y a la vez tanta depravación, y perfectamente podría disfrutarse con un buen café en la mano con la misma mirada escrutadora de Marge.
      Me alegra mucho tu visita Serreina, gracias por dejar tu impresión y un gran saludo.

  7. #15

    Abr 14 2010

    Gelen - 14:18

    Cuando vi esta película me dejó helada, esa manera de contar la historia, tan pausada, tan tranquila, pero que no aburre jamás.

    Los 4 protagonistas bordan unos papeles que parecen creados para ellos, pero sobre todo H. Macy, sobre el que recae el peso de hacernos creer que la historia es real.

    Es una de las mejores películas de los Coen, que ultimamente están flojeando un poquito, todo sea dicho.

    Saludos

    • #16

      Abr 15 2010

      Cobra - 18:38

      (7/10)

      Hola Gelen, bienvenida.
      Me alegro que coincidamos en el gusto por esta película. Es curioso que matices que el peso de la historia recae en Jerry, es cierto que es el que lo trenza todo y debe mantener por un lado la compostura y el doble rasero, además sus gestos y matices están tremendamente cuidados. Pero yo creo que la historia recula bien repartiéndose entre él, Marge y los secuestradores. Jerry refleja la inquietud, pero Marge es una apisonadora que va hacia el final de manera imparable. De todas formas de cara a los espectadores sí, creo que Jerry es el que más tiene que convencer.
      Muy buena tu página, variada e interesante. Ya estás en mi lista de feeds a seguir y espero verte por aquí o por Twitter.
      Muchas gracias por tu comentario y un saludo.

  8. #17

    Abr 20 2010

    Lizette - 22:54

    Hola!
    Estuve visitando tu blog y está excelente, permíteme felicitarte.
    Sería un gusto poner un link de tu blog en mi directorio y estoy segura que para mis visitas será de mucho interés.
    Si deseas no dudes en escribirme. Mi correo es lizette.quinones@hotmail.com
    Exitos con tu blog.
    Un beso
    Lizette Quiñones

  9. #18

    Abr 6 2013

    Rapair - 17:54

    Joel Coen dirigió Fargo en solitario.

  10. #19

    Abr 6 2013

    Rapair - 18:00

    Lo digo por lo que se comenta en el artículo sobre los directores, aunque la ficha está correctamente.

  11. #20

    Oct 1 2013

    Estefano - 21:29

    La tuviste que estar viendo con un ojo cerrado y otro abierto. Lo que entierra Buscemi es 1 millón menos los 80.000 que acordaron. Ellos no sabían que iban a recibir un millón porque el plan de Macy era quedarse ese dinero antes de efectuar la entrega.

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  1. Abr 5 2010

    Trackback » Bitacoras.com - 15:44

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: La sencillez es algo al alcance de todos, puede que lo magnífico no dependa de las pretensiones de un director ni de lo retorcidas que estén las cotas que consideramos normales. A veces no es lo enigmático ni lo artificial lo…..

  2. Abr 5 2010

    Pingback » Tweets that mention Fargo | No sé de cine -- Topsy.com - 15:46

    [...] This post was mentioned on Twitter by Gana Dinero en Casa, Gana Dinero en Casa and Noticias Dinero, Nosédecine. Nosédecine said: Fargo http://goo.gl/fb/TBV2S #Cine [...]

 

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