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Ago 18 2009

Guía del autoestopista galáctico

por Cobra.

Lo improbable hecho posible

8.0

Guía del autoestopista galáctico

Seguro que nunca habéis pensado dónde compraríais la guía turística para viajar al espacio, pero el inigualable genio de Douglas Adams lo imaginó y lo plasmó, otorgándonos el privilegio de descubrir el insólito universo de su maravillosa y asombrosa obra.

La Guía del Autoestopista Galáctico tiene a sus espaldas una larga historia, comenzando como una radionovela pronto se convirtió en una aclamada saga de libros, más tarde una serie de televisión, videojuego y tras una ardua lucha de varios años entre productoras y guionistas culminó como película, una fantástica y excelente adaptación de la historia. Una pena que ese tiempo perdido impidiese al autor disfrutar en la gran pantalla de su obra, pero sin su esfuerzo nadie, y lo digo con mi eterno agradecimiento, la hubiese disfrutado.

Decir hoy en día que una película es fiel a un libro es caminar sobre brasas ardiendo, sin zapatos y con los pies bañados en gasolina. Pero el ingenio de Douglas Adams era tal que cada reedición, cada videojuego, incluso el guión inicial del film era una historia nueva, introducía cambios, actualizaciones a la época, nuevos eventos, retorcía sus disparates aún más, en definitiva cualquiera que analice la película y critique su fidelidad es otro genio o más bien un estreñido. Karey Kirkpatrick supo completar aquello que un escritor de novela no podía, adaptar al cine una obra tan compleja, y ese tremendo mérito de mayor dificultad por las características de esta película hay que saber reconocérselo con creces, bravo.

Douglas estaba obsesionado con destruir la tierra, hasta seis veces llegó a hacerlo, y nada más comenzar la película ¡Zas! Otra vez, es que lo tenemos merecido. Durante la película la voz de la Guía del Autoestopista Galáctico nos acompañará, respondiéndonos o anticipando nuestras preguntas. Y su planteamiento inicial justificando el por qué los delfines abandonan el planeta ya denota que no es una cinta típica y que hay que estar a la altura para adentrarse en un universo tan poco imaginable.

Ya lo hemos dicho otras veces aquí y es que los efectos especiales molan mucho y dan mucho trabajo a diseñadores y modeladores, pero donde se siga poniendo el monstruo de toda la vida hecho de plástico y goma sigue causando un efecto más realista y entrañable. Y el resultado conseguido encaja perfectamente con el tono de esta película, es creíble pero ridículo, muy ridículo o exageradamente ridículo podría decirse. Pero tranquilos también hay digitalizaciones, porque si aún no lo he dicho gran parte de la acción transcurre muy lejos de la tierra, en las zonas del espacio donde “improbablemente” se debería estar.

En un mundo donde pocas cosas son lo que parecen y un libro nos guía pacientemente para que no cunda el pánico muchas situaciones tienen cabida. El irreverente humor de esta fantástica obra, con una imaginación que pocas veces se ha concebido nos brinda un entretenimiento asegurado, convirtiéndose en rabia los minutos finales cuando volvamos de la nube y retornemos a nuestro asiento. Sólo me queda añadir que en mi opinión, por toda la trayectoria de este autor y por sus santos cojones, La Guía del Autoestopista Galáctico es una obra maestra. Además podréis verla únicamente si queréis conocer la respuesta a la Gran Pregunta sobre el sentido de la vida, el universo y todo lo demás, magnífico.

Sabemos que la Tierra va a ser destruida, y que los delfines que son la segunda raza más inteligente del planeta por encima de los humanos cogen el vuelo porque saben que allí no van a poder comer más pescado. Los Vogones, una raza seria y burocrática se encarga de eliminar la Tierra del nuevo trayecto donde pasará una ruta directa hiperespacial. Claro que el proyecto estuvo expuesto en el departamento de planificación local en Alpha Centauro durante cincuenta años ¡y nadie puso alegaciones!

A partir de ahí todo es un desastre, Arthur (Martin Freeman) es un terráqueo amigo de Ford(Mos Def) que es un alienígena escribiendo un artículo sobre la tierra para la Guía. Tras su periplo por la nave Vogona que los recoge acabarán en la nave Corazón de Oro, robada por el propio Presidente de la Galaxia, Zaphod Beeblebrox(Sam Rockwell) y cuya tripulante Trillian(Zooey Deschanel) tuvo cierto encuentro con Arthur algún tiempo atrás. Es lo que tiene la energía de Improbabilidad infinita, que hace que el universo sea un pañuelo más pequeño todavía.

Marvin, el robot depresivo debería tener su propia saga de películas, pero al margen de eso acompañará a nuestros protagonistas en su viaje. A partir de ahí dos historias evolucionan a la par, la persecución de los Vogones para recuperar la nave robada por Zaphod y la búsqueda de éste del planeta Magrathea para conocer la respuesta a la Gran Pregunta. Claro que en un universo regido por la improbabilidad todo tiene una sensata cabida, desde una religión donde el líder Humma Kavula(John Malkovich) proclama la creación del universo a partir del Gran Estornudo y que la Gran Nariz volverá alguna vez a sonarse los mocos, hasta descubrir que la Tierra siempre ha tenido un peculiar y desconocido sentido… matemático.

Arthur con su pijama y su bata tratará de reconquistar a Trillian, pero como nada en esta vida es fácil tendrá que afrontar otro relevante papel, sobre todo cuando la raza más inteligente de la Tierra los protohombres con forma de ratones, tratan de arrancarle el cerebro, puede que el motivo fuese justificado ya que contiene una información vital que ha sido procesada en el planeta durante millones de años, pero él no está dispuesto a donarlo por amor a la ciencia. Y menos después de haber descubierto un universo donde te puedes convertir en sofá, muñeco de trapo, puedes ponerte un casco pensador que funciona con limón o que existe un lucrativo negocio para construir planetas a la carta.

La Gran Respuesta a la vida necesita de una pregunta adecuada, las palabras en forma de frase que resumen los miles de millones de años de existencia aguardan ser expuestas y la Tierra se ocupaba de procesar la tarea de encontrar esa Gran Pregunta, una pena que fuese destruida cuando casi tenía concluída su labor. El gran ordenador Pensamiento Profundo que parece que es el único que se comporta con naturalidad nos puso en el buen camino, pero hasta que la Tierra vuelva a comenzar su trabajo tendremos que conformarnos con saber que la Gran Respuesta, de momento, es 42. Sublime.

Esta película hay que saber apreciarla y estar preparados para verla, conocer de antemano que es rara y absurda pero tremendamente perspicaz es fundamental. Originalidad en estado puro. Como última anotación recomendaría repasar un poco la trayectoria de Douglas Adams y justo antes de visionarla buscad en el armario y coged una toalla, así estaréis realmente preparados para disfrutarla, y mucho.

La Guía: Es un hecho importante y conocido que las cosas no siempre son lo que parecen. Por ejemplo en el planeta Tierra el hombre siempre supuso que era la especie más inteligente que ocupaba el planeta, en vez de la tercera especie más inteligente. Los segundos eran por supuesto los delfines, que curiosamente conocían desde tiempo atrás la inminente destrucción del planeta Tierra y realizaron muchos intentos para advertir del peligro a la humanidad, pero la mayoría de sus comunicaciones se interpretaron como entretenidas tentativas de jugar al balón o de silbar para ser premiados. Así que finalmente decidieron que abandonarían la Tierra por sus propios medios, el último mensaje de los delfines se interpretó como un intento sorprendente y complicado de realizar un doble salto mortal hacia atrás a través de un aro mientras silbaban el himno americano, pero en realidad su mensaje era “Hasta luego y gracias por el pescado”.

Ford: ¿Recuerdas cuando nos conocimos? ¿No te pareció extraño que intentase darle la mano a un coche?
Arthur: Pensé que estabas borracho
Ford: Creía que los coches era la forma de vida dominante, estaba intentando presentarme.

Ford: Gente de la tierra, una ronda para todos, invito yo.
Camarero: De verdad cree que se va a acabar el mundo?
Ford: Sí.
Camarero: No deberíamos tumbarnos, ponernos una bolsa en la cabeza o algo?
Ford: Si le apetece.
Camarero: ¿Serviría?
Ford: No mucho.

Ford: Esta galaxia es dura, si quieres sobrevivir aquí, ten, nunca pierdas tu toalla.

La Guía: Los Vogones son una de la razas más desagradable del universo, no son crueles pero son ariscos, son burocráticos, entrometidos e insensibles. Ni siquiera moverían un dedo para salvar a su abuela de la voraz bestia Bug-Blatter de Traal a menos que recibieran órdenes firmadas por triplicado, acusaran recibo, reenviaran, compulsaran, perdieran, encontraran, expusieran, extraviaran y finalmente las enterraran bajo turba tres meses, para luego usarlas para encender la chimenea. Bajo ningún concepto deje que un Vogon le lea poesía.

La Guía: La poesía Vogona ocupa por supuesto el tercer lugar entre las peores del universo, el segundo corresponde a los Azgoths de Kria. Mientras su principal poeta Grunthos el Flatulento recitaba su poema “Oda a un bultito de masilla verde que me descubrí en el sobaco una mañana de verano”, cuatro de sus oyentes murieron de hemorragia interna y el Presidente del Consejo Inhabilitador de las Artes de la Galia Media sobrevivió tras arrancarse una pierna a mordiscos. La peor poesía fue escrita por Paula Nancy Millstone Jennings de Sussex. Por fortuna quedó destruida al instante en la tierra.

Ford: Es semi medio hermano Ford.
Zaphod: Compartimos tres de las mismas madres.

La Guía: La mejor bebida que existe es el Detonador Gargárico Pan Galáctico cuyo efecto es como que le aplasten a uno los sesos con una raja de limón doblada alrededor de un gran lingote de oro.

Representantes: Pensamiento, ¿tienes ya…?
Pensamiento Profundo: ¿una respuesta que daros? Sí, aunque no creo que os agrade.
Representantes: No importa tenemos que saberla.
(Gritos y euforia de la gente)
Pensamiento Profundo: De acuerdo, la respuesta a la gran pregunta, de la vida, del universo, y de todo es…42.
(Estupefacción)
Pensamiento Profundo: Sí lo he pensado muy a fondo y la respuesta es 42, pero habría sido más fácil de haber sabido cual era la pregunta.
Representantes: Pero se trata de la pregunta, la gran pregunta de todas las cosas.
Pensamiento Profundo: Eso no es una pregunta, en cuando sepáis la pregunta sabréis cual es la respuesta.
Representantes: Pues dinos cual es la gran pregunta.
Pensamiento Profundo: No puedo, pero os diré quién puede hacerlo. Un ordenador que podrá calcular la gran pregunta. Un ordenador de tan infinita y sutil complejidad que la vida misma formará parte de su matriz funcional, y hasta vosotros adoptaréis nuevas formas más primitivas para introduciros en el ordenador y navegar por su programa de diez millones de años. Yo diseñaré ese ordenador para vosotros y se llamará…

La Guía: Es importante destacar que de repente y contra toda probabilidad se había creado una ballena a varios kilómetros por encima de la superficie de un planeta alienígena, y como naturalmente esa no es una situación sostenible para una ballena, la pobre criatura tuvo muy poco tiempo para asumir su identidad. Esto fue lo que pensó según caía.
Ballena: ¡Aaah! ¿Qué pasa? ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es el objeto de mi vida. ¿Qué quiero decir cuando digo quién soy yo? Tranquila, cálmate ya. Que sensación tan interesante ¿verdad? Es una especie de hormigueo en mi… bueno creo que será mejor empezar a ponerle nombre a las cosas, así que lo llamarémos cola, sí, cola. Y qué es ese ruido silbante que me pasa por lo que que voy a llamar cabeza. Bien, es un buen nombre, servirá, sí, es muy emocionante, me aturde la impaciencia, o el viento. ¿Verdad que ahora hay muchísimo? Qué es eso que viene tan deprisa hacia mí, tan plano y redondo que necesita un nombre sonoro como elo, ruelo, suelo¡esto es suelo! ¿Se mostrará amistoso conmigo?¡Hola suelo!
La Guía: Curiosamente lo único que pasó por la mente del tiesto de petunias mientras caía fue…
Tiesto de Petunias: Oh no, otra vez no.
La Guía: Mucha gente ha especulado con que si supiéramos exactamente por qué el tiesto de petunias pensó eso, conoceríamos mucho más de la naturaleza del universo de lo que sabemos ahora.

Arthur: En realidad todo esto explica un montón de cosas, durante toda mi vida he tenido la extraña sensación de que en el mundo estaba pasando algo gordo y siniestro.
Slartibartfast: No, eso es paranoia normal todo el mundo la tiene en el universo.

Arthur: Esperad solo un momento, quereis la pregunta cuya respuesta es 42. ¿Qué tal cuanto es seis por siete? O mejor ¿Cuántos vogones hacen falta para enroscar una bombilla? O esta otra ¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre?
Ratones: Eh, esa no está mal.

Trillian: Marvin, nos has salvado la vida.
Marvin: Lo sé, que fastidio verdad.

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    Rating: 8.0/10 (2 votes cast)
 

5 Comentarios en Guía del autoestopista galáctico »

  1. #1

    Ago 18 2009

    Alvaro - 18:13

    Recuerdo cuánto me partí de risa con esta película, aunque lo malo es que la recomendé a mucha gente y parece que sólo fui yo el que le encontré la gracia, pero aun así pienso lo mismo, ¡qué grandísima peli!

  2. #2

    Sep 1 2009

    McClane - 23:33

    (7/10)

    Lo único que sé de la obra de Douglas Adams es esta película, que es muy divertida, con un genial Sam Rockwell.

    Por cierto, ¿habéis probado a buscar en google “the answer to life, the universe, and everything” (sin las comillas)?

    • #3

      Sep 2 2009

      Cobra - 00:32

      (9/10)

      ¡Que grande! No se me hubiera ocurrido, Google lo sabe todo jeje.

  3. #4

    Abr 29 2010

    Karen - 20:56

    Esa película es una auténtica perdida de tiempo. Una retahíla de incoherencias sin conección alguna una tras otra, una mala parodia de los conceptos de física teórica y un “deux ex machina” para terminar un argumento bastánte estúpido. Me causó indigestión.

    • #5

      May 1 2010

      Cobra - 11:36

      (9/10)

      Jeje, se ve por tus palabras que no te agradó nada, sino más bien lo contrario. La guía del autoestopista galáctico es precisamente eso Karen, una retahíla de incoherencias, aisladas, erróneas, exageraciones y malas interpretaciones de conceptos físicos y metafísicos, una secuencia de ideas deformadas en un universo burocratizado hasta el ridículo, todo en exceso, y en definitiva… una jodida obra de arte que sólo pudo parir un genio.
      Si no te gustó, que te voy a decir salvo que es normal, el cine abarca un espectro tan amplio de estilos y gustos que es bastante trivial que se produzcan cosas así, de hecho sucede demasiadas veces.
      Esta es una película peculiar, bastante friki y que hay que ver con mucha bondad, demasiada incluso, por eso tu opinión es tan válida como la nuestra.
      Muchísimas gracias por dejar tu comentario al pasar por aquí Karen, te mando un gran saludo y vuelve cuando quieras que esta es tu casa siempre que quieras.

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  1. Ago 18 2009

    Trackback » Bitacoras.com - 15:36

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