Sin City (Ciudad del pecado)
por Cobra.
La ciudad del pecado, el lugar donde el tiempo se detiene para oír las súplicas de los inocentes y las risas de los criminales. Donde el honor rara vez acompaña a la justicia y el poder está impregnado de sangre y secretos. El bello y deformado paraíso de Frank Miller.
Antes de continuar debes pararte a recapacitar en qué medida te has acercado alguna vez a un cómic, si te has adentrado lo suficiente en el mundo de las novelas gráficas, llegando a percibir las emociones que encerraban los trazos y las imágenes allí proyectadas. Si alguna vez danzaste al ritmo que una mente un tanto enferma impregnaba en cada página, estás de suerte, porque no hablamos de un cualquiera, nos adentramos en los sombríos dominios de uno de los mejores, Frank Miller.
Sin City, la ciudad del pecado. En Estados Unidos se suele referir así a Las Vegas, pero la luminosidad y esperpéntica condición de ésta dista mucho de la oscura y negra imagen de Basin City. Uno de los proyectos que más sorpresa me ha causado, teniendo en cuenta la nula objetividad de mis palabras debido a mi pleitesía hacia el cómic. Una perfecta combinación de ambientación y adaptación, de reflejar con precisión una melodía que funcionaba perfectamente en otra ópera, con unos decorados muy distintos.
¿Que cabeza es capaz de visualizar unos personajes asi? Las oraciones quizás las dicta el tormento, la paranoia, una inquietud enfermiza o puede que una mezcla de todo, pero saber imbuir a un film unos apliques similares denotan una excelencia al alcance de muy pocos, adornados con unos efectos especiales de lujo, y esa maldita genialidad de colores y matices. Es increíble que una paleta de grises que se enriquece de algún color acentúe tanto lo que quiere decir.
El amante de los cómics no puede sino sentir gratitud por lo que Frank Miller hizo aquí y en 300. Dos obras maestras de las que sólo un estrecho o un quisquilloso renegarían. Con una banda sonora a la altura que invade al espectador allá donde las imágenes aún no le hayan hecho mella. Pero detalle tras detalle todos son aciertos, Mickey Rourke, Bruce Willis ó Clive Owen todos magníficos, desgarradores y veraces dirigentes de sus historias individuales. El trabajo del actor el director lo engrandece y creo que pese a lo complejo que era lidiar con tan afamados personajes también lo consiguió.
Me importa tres pepinos que no se profundice en los personajes, se fragmente la historia deshaciendo las conexiones, incluso que a ratos sea una parodia del cine negro, todo eso no me inquieta lo más mínimo. No es tan difícil comprender como enganchan unas historias con otras, las escasas lagunas podría rellenarlas cualquiera, no me creo que se pueda defender el confuso sustento argumental si queda perfectamente esclarecido en todas y cada una de las historias narradas. Al menos por mi parte no creo que haya que explicar las carencias al respecto, es una adaptación de un comic, imágenes puras y duras, que no tenga ni idea del pasado de Marv o como es el busto de la esposa de Hartigan no me quita el sueño.
Con un diseño revolucionario a todas luces, Sin City es una gran película. Las cifras y muchas opiniones así opinan y por mi parte coincido. Apta para, además de los fans de Frank Miller, de los amantes del género de acción, sobre todo de la violencia cruda y extrema, de los pasotes injustificables, de situaciones increíbles e inexplicadas, donde el “todo vale” y el “me encanta” se cogen de la mano en cada toma, alejándose silbando. Una joya, un regalo, un pecado… bueno más bien muchos. Es el cómic llevado al cine con sobrada maestría. A disfrutarlo.
El cliente siempre tiene la razón: sirviendo como prólogo se presenta una escena donde el cliente (Marley Shelton) y el vendedor (Josh Hartnett) mantienen una leve pero intensa conversación. No siempre hay final feliz. Por fin concluye su huída, llega la liberación, acentuada por el hecho de que al menos ella decidió el momento y el lugar. Un comienzo prometedor.
Bastardo amarillo: Hartigan (Bruce Willis) se encuentra a las puertas de la jubilación pero está a punto de capturar al secuestrador y asesino de niñas Roark Junior (Nick Stahl) hijo del Senador(Powers Boothe). Lo atrapa y lo hiere gravemente en ciertas zonas sensibles, con la influencia de su padre la única manera de pararlo sería acabar con él, está decidido, pero su compañero Bob (Michael Madsen) le dispara por la espalda y frustra su vendetta. Al menos pudo salvó a la joven Nancy.
Hartigan se recupera en un hospital, el Senador está empeñado en salvarle para hacerle sufrir por lo que le ha hecho a su hijo. Encerrado en una prisión Hartigan recibe de Nancy una carta semanal, es su único soplo de libertad allí dentro, así que cuando le amenazan con matarla si no asume la culpa de los asesinatos y abusos de las niñas cede, de lo contrario nada hubiese tenido sentido. Tras salir de la cárcel, la busca desesperadamente, pero Nancy(Jessica Alba) está bastante más cambiada. Él era el único que podría encontrarla y cuando descubre que nadie más lo sabía ve que ha caído en la trampa y les ha llevado a ella.
El Bastardo Amarillo los atrapa y parece decidido a terminar lo que no pudo hacer con ella años atrás. Durante todo este tiempo su padre ha contratado a los mejores médicos para que le reconstruyesen, pero el resultado dista mucho de ser un éxito. Pero Hartigan escapa, y en la granja Roark caza a Junior y concluye de una vez con su vida. Rescata y libera a Nancy, pero sabe que ahí no acabaría todo, si sigue con vida tarde o temprano el Senador la encontraría para vengarse, así que decidido se suicida para definitivamente, liberarla. Con dos cojones.
El duro adiós: Marv (Mickey Rourke) es un tipo de los que asustan, fornido, amante de las gabardinas y con el rostro deformado. Nunca se le acercan las chicas así que cuando tiene una noche de sexo con Goldie (Jaime King) se siente muy afortunado, una pena que a la mañana siguiente amanezca muerta a su lado. Está dispuesto a encontrar al causante y levanta la ciudad preguntando a todos los que hayan tenido algo que ver, matándolos de paso por ella. Sus pesquisas le hacen llegar a la granja Roark donde descubre que el asesino de prostitutas es Kevin (Elijah Wood) un insaciable y hambriento asesino caníbal, que acojona como pocos personajes. Pero no puede con él.
De regreso a Old Town una chica muy parecida a Goldie le captura, es su gemela Wendy y pensaba que había sido él quien había asesinado a su hermana, una lógica confusión. Así que ahora con su ayuda van en busca de Kevin y esta vez lo atrapan con éxito, mostrando lo delicioso que puede ser un plato de venganza bien frío. Atrapado por la policía se ve obligado a asumir las muertes y asesinatos de las otras mujeres, muriendo en la silla eléctrica tras pasar al menos su última noche con Wendy, para él Goldie.
La gran masacre: Jackie Boy (Benicio Del Toro) y sus amigos irrumpen en el apartamento de Shellie (Brittany Murphy), pero ella ha encontrado a un nuevo amigo Dwight (Clive Owen) que le hace ver a Jackie que no es un tipo cualquiera. Con el rabo entre las piernas huye del lugar, pero Dwight sospecha que puede causar problemas y debería acabar con él, porque sí. Jackie se mete en Old Boy, dominio de las mujeres y por una mala actitud, él y su banda acaban muertos. Pero todos se asustan al descubrir que Jackie era en realidad de la pasma, el pacto entre las prostitutas y la policía parecía caer por segundos.
Para solucionarlo Dwight decide lanzar los cadáveres a los pozos de petróleo, pero una banda de mercenarios contratada por la mafia se lo impiden, a su vez la jefa de las mujeres Gail (Rosario Dawson) es secuestrada por ellos también. Dwight no se lo piensa, va a intercambiar la cabeza de Jackie, literalmente, por Gail, pero no era sino una estratagema para poner a los mafiosos donde él quería, tras lanzarle una cabeza explosiva la banda de mujeres armadas hasta los dientes los acribillan, acabando con el problema del policía muerto. La valquiria Gail y Dwight se besan apasionadamente, excitados, como solo la muerte y el asesinato te pueden excitar.
Unas historias que se enlazan, que conviven en un mundo sórdido y tenebroso. Un lugar de tipos muy duros que necesitan más de una bala para acabar con ellos. Sin City no es sólo la ciudad del pecado, es la auténtica selva del hombre, donde la razón es más lenta que el instinto y la supervivencia dicta cada paso del individuo. La hora ha llegado y como era previsible, no puedes evadir tu culpa o alguien juzgará por tí. Puedes formar parte de los buenos o los pecadores, pero procura no salir del lugar al que pertenezcas. Un peliculón.
Hartigan: Se acabó actuar con discreción, se acabó. Respira abuelo, que no se diga que estás acabado. ¡Qué diablos! Entra a saco, a él le gusta oírles gritar. He visto a sus víctimas con las caras descompuestas con los ojos desencajados, paralizadas tras el último aliento de vida, no hay gritos. O llego a tiempo o demasiado tarde.
Hartigan: Al final me he santado, tal y como me dijo. Las sirenas se acercan, está a salvo. Se hace la oscuridad, pero no me importa, tengo sueño. No pasa nada. Está a salvo, el viejo muere, la niña vive. Me parece justo.
Marv: Hace un calor infernal, una asquerosa habitación, de un asqueroso barrio, de una asquerosa ciudad. Contemplo a una diosa, me dice que me desea, no perderé ni un segundo más pregúntandome como he tenido tanta suerte. Huele como deben oler los ángeles. La mujer perfecta. Una diosa. Goldie. Dice que se llama Goldie.
Marv: No alcanzo a entender por qué no te he conocido hasta esta noche, pero has sido una amiga cuando más lo necesitaba. Y cuando averigue quién ha sido, no actuaré rápida y silenciosamente como él, sino lenta y despiadadamente, a mi manera. Cuando cierre los ojos para siempre, el infierno que será su destino le parecerá el cielo comparado con lo que le habré hecho. Te quiero Goldie.
Marv: Lucille es mi agente de la condicional. Es bollera, Dios sabrá por qué. Con ese cuerpo podría tener al tío que le diera la gana. Las pastillas se las dá su novia que es psiquiatra. Intentó psicoanalizarme pero se asustó demasiado.
Lucille: La cárcel fue un infierno. Será la perpetua esta vez.
Marv: El infierno es vivir día a día sin saber la razón de tu existencia.
Marv: No dejo de pensar en ese poli que acabo de cargarme y en lo que me ha dicho. Yo estaba fuera de mí por lo que acababa de hacerle a Lucille. Así que me he desahogado con ese hijo de puta, no habló hasta que le enseñé trozos de su propio cuerpo, sólo un nombre: Patrick Henry Roark, hombre de Dios. Podía haber sido ser presidente pero eligió servir a Dios, y lo que son las cosas se ha convertido en el hombre más poderoso del estado. Ha acabado con alcaldes y gobernadores sin inmutarse, ha convertido al capullo de su hermano en senador. Y ahora va a morir en memoria de una puta muerta.Ya me he hecho a la idea, y cada vez me gusta más.
Marv: No grita, ni siquiera cuando el animal tiene sus tripas desparramadas por todo el suelo. Además no se como, pero el muy hijo de puta sigue vivo mirándome fijamente, ni siquiera cuando cojo la sierra y termino el trabajo. Ni un solo grito.
Cardinal Roark: Eliminame. Eso sería una satisfacción para ti ¿verdad hijo? Matar a un pobre, viejo, indefenso.
Marv: El momento de matarte no. Pero cada segundo anterior, va a ser la leche.
Dwight: Hola, soy el nuevo novio de Shellie y estoy pirado, si vuelves a hablar con Shellie otra vez o pronuncias su nombre te rajare de forma que no vuelvas a servirle a ninguna mujer.
Jack Rafferty: Estás metiendo la pata hasta el fondo tio, hasta el fondo.
Dwight: ¿Si? El que la ha metido has sido tu, amigo.
Dwight: Jackie Boy va derecho a Old Town. El poli quita la sirena, sabe que no es la ley, no en Old Town. Las chicas aquí son la ley, guapas y despiadadas. Si tienes pasta y acatas las normas hacen todos tus sueños realidad, pero si no las acatas estás muerto.
Jack Rafferty: Muñeca te aseguro que llevo un día de mierda, me han dado por todos los lados, pero que me diga que no una puta cuando tengo pasta para pagarla, bueno, eso supera todos los límites.
Dwight: Entonces encuentro la bomba atómica, Jackie Boy hijo de puta. El helicóptero hacía tanto ruido que no pude oir lo que me decía, creía que Shellie me había dicho “para” y era “pasma”. Teniente de policía Jack Rafferty, el agente de hierro lo llaman en los periódicos, un maldito héroe. Se mantiene desde hace años la frágil tregua, los polis se llevan una parte de los beneficios y tienen entretenimiento gratis, las chicas administran su propia justicia, ellas son las que defienden su territorio. Si un poli entra en el barrio y no compra lo que las chicas venden le dan boleto, pero se marcha vivo. Esas son las normas, en eso consiste la tregua, la poli se queda al margen y las chicas son libres de despachar a los chulos y a la mafia. Las puertas de Old Town se van a abrir de par en par, es la guerra, las calles se van a llenar de sangre, sangre de mujer.
Brian: Tengo que serte sincero tío, te he colado una bola cuando te he dicho que tenía la pistola mojada. No me gusta mucho pegar tiros, prefiero volar cosas por los aires. Una vez que has reventado un bar y has visto a la gente saltar en pedazos un “¡Bang! ¡Bang!” ya casi no te dice nada. Aquí estoy con todas estas granadas y esta maravilla de control remoto, sin embargo te mataré con un cuchillo. Has matado a mis amigos, deberías saberlo, no le des motivos a un Irlandes para vengarse.
Dwight: Donde pelear es muy importante, pero no hay nada como que tus colegas se presenten con un buen arsenal. Las chicas están todas al tanto, nada de escapar, nada de rendirse, nada de piedad. Hay que matar hasta el último hijo de puta, hasta el último. No por vengarnos, no por que se lo merezcan, no porque vayamos a hacer del mundo un lugar mejor, necesitamos cadáveres para que cuando el jefe de la mafia Wallenquist compruebe el balance de pérdidas vea lo caro que le sale andarse con tonterías con las chicas de Old Town. La Valquiria que tengo a mi lado grita y ríe regocijándose de la sanginaria y violenta masacre. Y yo también.
Hartigan: La pequeña y flaca Nancy Callahan, ha crecido, y como. Nancy Callahan, diecinueve años. Y yo esperando encontrar a un ratoncito de biblioteca, por la cuenta que le traía, que poco me habló de ella en todas sus cartas, a lo largo de estos años.
Bastardo Amarillo: Una chica lista y guapa, ya lo creo. Ya está un poco crecidita, pero esta vez voy a hacer una excepción.
Bastardo Amarillo: ¡Sólo lo estás empeorando estúpida! ¿Crees que estoy cansado? ¿Es eso? ¿Crees que me canso? Tú eres la que se va a derrumbar. Te derrumbarás. Llorarás. Suplicarás. Gritarás perra, ah sí, eres estúpida y vas a gritar. Te lo aseguro.
Hartigan: Nancy Callahan, el amor de mi vida. Una pena haberle mentido, espero que me perdone. ¿Meter al senador Roark entre rejas? Claro y después de presenciar ese milagro rejuveneré treinta años también. Ni un solo abogado del estado se enfrentaría al senador, he matado a su único hijo, he acabado con la estirpe. Roark se ha quedado sin descendencia. Usará todo su poder para vengarse. Lo hará a través de Nancy. La volverá a encontrar, no acabará nunca. Jamás estará a salvo. No mientras yo viva. Sólo hay una forma de vencerle. El viejo muere la chica vive. Me parece justo. (Se dispara) Te quiero Nancy.
- FICHA TÉCNICA
- Directores
- Frank Miller | Quentin Tarantino
- Guión
- Frank Miller
- Año
- 2005
- País
- USA
- Reparto
-
- Jessica Alba - Nancy Callahan
- Devon Aoki - Miho
- Alexis Bledel - Becky
- Mickey Rourke - Marv
- Cara D. Briggs - Hearing Panel Person
- Jude Ciccolella - Liebowitz
- Michael Clarke Duncan - Manute
- Rosario Dawson - Gail
- Bruce Willis - Hartigan
- Benicio Del Toro - Jackie Boy
- Elijah Wood - Kevin
- Rutger Hauer – Cardenal Roark
- Josh Hartnett – El vendedor / El hombre
- Clive Owen – Dwight
- IMDB
- (8.3/10)
- FilmAffinity
- (7,6/10)

#1
McClane - 17:53
Soy un fanático del cómic, y esta película no es que sea una adaptación, es que ES el cómic. Quizás mi parte favorita sea la de Marv, interpretado a la perfección por Mickey Rourke (su primer pasito para volver a ser alguien en el cine), pero las otras son geniales también.
Como curiosidad, decir que Miller era bastante reacio en llevar esta película al cine, así que Rodríguez grabo por su cuenta un trozo (el fragmento “El cliente siempre lleva la razón”) y se lo envió a Miller para que comprobase el resultado. Sorprendido, Miller aceptó y acabó convirtiéndose en el co-director.
Ardo en deseos de ver la secuela, que no hace más que retrasarse una y otra vez.
#2
Cobra - 18:55
La parte de Marv es increible, y espero no ganar mucho rencor cuando diga que me gustó más que en El luchador, que es broma, o no jeje.
Normal que a Miller se le hiciera la boca agua cuando vio el resultado, porque tras esa escena uno parece que ha visto una visión, que hay un genio detrás y estamos a punto de experimentar algo jodidamente bueno. Gracias por comentar.
#3
Davicine - 23:32
Una gran reseña dela película. Sin duda todo un lujo para los amantes del cómic que fue un adelanto maravilloso antes de la adaptacion de otra obra de Miller como fue 300.
#4
Cobra - 11:23
Totalmente de acuerdo, y no creo que fuese yo sólo el que pensaba que 300 mamaría mucho de la estética de Sin City y sin embargo fue, en mi opinión, totalmente distinta. De 300 habrá que hablar muy pronto que se lo merece con creces.
Gracias por la visita y un saludo
#5
Plissken - 00:19
Uno de los mejores repartos que he visto en una película de estas características, aparte de estar rodada magistralmente. La verdad es que no he leído el cómic, pero desde luego rompió moldes y sentó las bases de lo que serían posteriores adaptaciones como 300, o en menor medida Watchmen.
#6
Cristalescrito - 16:25
Debo decir que me costo, tres intentos fallidos de verla.
Luego cuando conseguí verla del todo, me ha fascinado y seducido. Es de mis preferidas. Jugar con el blanco y negro, el color. Los personajes y su maldad, es muy creíble.
Abrazo
#7
Cobra - 17:48
A mí me ha pasado a veces que no me ha enganchado el comienzo de una película y por mi cabezonería e insistencia no paré hasta verla y en alguna ocasión he dado gracias o me hubiera perdido grandes obras maestras. Un saludo Cristalescrito y gracias por la visita.