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Nov 19 2010

Sopa de Ganso

por Cobra.

No todas las sopas son tan deliciosas

9.5

Sopa de Ganso

Si algo se ganaron los Hermanos Marx fue que nada más pronunciar su nombre sobrasen las presentaciones, una más que merecida fama les precede que resulta incuestionable por muchos años que hayan pasado desde que nos dejaron. Pero si de alguna forma podemos disfrutar de su genio y percibir un reflejo de su imperecedero humor es a través de sus películas, sirva Sopa de Ganso como un magnífico ejemplo y tributo a unos de los más grandes comediantes que jamás hayan existido.

En la filmografía de los Hermanos Marx hay pocas cosas discutibles salvo cuales son sus mejores películas, Sopa de Ganso está considerada como una de ellas por la gran improvisación de sus actores, la perfecta completitud y los alicientes de ser una extrema sátira política y dura crítica militar. Un compendio de atributos irrebatibles aunque como siempre, la subjetividad humana es demasiado peculiar y si tuviese que quedarme con sólo una escogería Una noche en la Ópera, más cohesionada que ésta, pero con mayor censura y un escaso mensaje social, no todo puede ser perfecto. Pero la película que comentamos para nada se oculta bajo la sombra de alguna otra y su frenético compendio de gags tanto sonoros como mudos, sus actuaciones musicales y sus diálogos convergen en uno de los mejores trabajos de estos genios. Difícil resulta encontrar palabras que puedan describir sus virtudes, que no se hayan dicho ya.

El Director Leo McCarey quién se temía la dificultad que supondría rodar con los Hermanos Marx logró afianzar una cinta donde no siempre resulta fácil encajar todas las escenas de gags con algunas de cierto contenido argumental sin que parezca un completo caos, y eso que ya tenía bastante experiencia de este tipo de comedias al haber grabado otras de tal estilo con la pareja cómica Laurel y Hardy. Pero esto no se tradujo en éxito de crítica, quizás porque la gente no percibió diferencias marginales respecto a El conflicto de los Marx o Plumas de Caballo aunque parece mucho más sensato opinar que nos ocupamos de una película sin bando ni personas con las que verse reflejado. ¿Con la multimillonaria? Dificil. ¿Con los caóticos Hermanos Marx? Imposible ¿El codicioso Trentino? Demasiado inútil. Ni tampoco ideales o posturas que se puedan defender ante el espectador, Rufus el Presidente, no está a favor ni en contra de nadie, guerra o paz es indiferente, los espías se cambian de bando a la mínima y no hay una figura que no ostente cambios o resulte ridícula. Ante una tesitura así es difícil enganchar con un público, en los años treinta, donde la opinión sobre el cine era bastante distinta. Incluso algo así hoy en día resultaría difícil de plantear a la espera de la reacción del público.

La relación entre los personajes de Margaret Dumont y Groucho Marx es una parte afectuosa y mil partes disparatada. Aunque no siempre son la pareja protagonista en este caso si cumplen tal rol como la Señora Teasdale y Rufus T. Firefly respectivamente, y como ocurre en todas sus películas ambos comparten un pasado amistoso/afectuoso común ajeno para el público pero que hasta ahora ha vencido al tiempo y sobre todo las desvergonzadas burlas de Groucho, que bastante paciencia y amor hay que tener para aguantar eso. Sometidos todos a las hazañas extravagantes de la pareja Chico y Harpo Marx, en este caso Chicolini y Pinky, menudos nombres, que una vez más hacen de espias. Haciendo siempre un papel más discreto y serio tenemos a Zeppo Marx totalmente eclipsado por sus hermanos. Y en definitiva nada que no se sepa ya del típico esquema de sus películas, considerando mayormente aquellas en las que salen los cuatro al completo.

Siendo ésta la última película que rodaron para la Paramount por la mediocre acogida y también por la poca rentabilidad, los hermanos disponían de las libertades y falta de control suficiente para desplegar por la pantalla sus plenas capacidades de improvisación rebosando cada segundo con su incesante ingenio. Algo que es inherentemente bueno para sus cualidades, pero que seguro fue una pesadilla para guionistas y director. No hay que ser muy observador para ver cómo sólo dos años después en la MGM con Una noche en la Ópera existe un severo filtro, notándose un descenso de ácidos diálogos, bromas y sobre todo la intencionalidad de éstas con una manifiesta ausencia de dobles sentidos sexuales. Claro que eso se tradujo en una película para un abanico mucho más amplio de público, que se aleja bastante de la que nos ocupa. Este cambio induce claramente a diferenciar dos etapas en las peripedias de los Hermanos Marx en el cine, un antes y un después, que todos debemos de agradecer por habernos dado la posibilidad de conocer dos comportamientos muy diferentes, explotando las facetas propias de cada uno de éstos sin desgastarlos en exceso.

Hay que anotar que esta vez la película solo posee tres escenas musicales y prescinde de las habituales apariciones de alguno de los hermanos tocando directamente un instrumento, bueno salvo Harpo con el violín, así que la duración de la cinta da la impresión de ser breve, de hecho lo es con poco más de una hora de duración. Pero esto se puede sentir como algo bueno ya que así podremos centrarnos y disfrutar plenamente de las secuencias cómicas ininterrumpidas, una fórmula de humor contínuo que rara vez se ve, y pocos ejemplos hay de casos que hayan logrado algún éxito. Al estar desprovista de algún tipo de historia principal sobre la que disponer los gags se deja al espectador la tarea de otorgar sentido a las escenas, si los Hermanos Marx actúan con prácticamente plena libertad por qué no el espectador también. Es normal que con unos parámetros así sea una de las más elogiadas.

Curiosidades como siempre hay cientos, como por ejemplo que la imagen del país Sylvania corresponda a la ciudad de Loja, en Granada. Que para Zeppo Marx fuese la última película en la que actuó, con o sin sus hermanos, hay que decir que la verdad es que siempre hizo papeles discretos y muy sosos. Podemos fijarnos también en los distintos uniformes y trajes que Firefly alterna en la guerra, incluso de explorador indio con gorro de coyote. Y para la posteridad quedan los gags que forman esta película, pudiéndose destacar la del espejo, famosa y con antecedentes en otros grandes clásicos, el cambio de sombreros con el vendedor de limonada, los espías en el despacho de Trentino, el juicio o el recurrente gag de la moto con sidecar. Un compendio que perdura en todo aquel que ha disfrutado de esta película y que son una magistral carta de presentación.

Sopa de Ganso destaca por ser la última oportunidad de los Hermanos Marx en poder explotar todas sus dotes de improvisación, con una mordaz crítica a las dictaduras, los gobiernos y la guerra, afinando con acierto en demostrar que hasta los motivos más ridículos pueden llegar a conflictos bélicos. Un mensaje tan elocuente y profundo tratado con una ligereza y un surrealismo tal que podría parecer hasta insultante. Y eso son los Hermanos Marx, unos genios, unos increíbles cómicos y que como te despistes te cortarán la corbata y se reirán en tu cara. Como si la eternidad de su obra no fuese suficiente sirva mi admiración por ellos como un granito más. Una película impresionante, recomendada y sin duda el mejor ejemplo de lo que estos extravagantes personajes nos regalaron. A disfrutarla.

La Señora Teasdale (Margaret Dumont), lo tiene claro, si el gobierno quiere su apoyo económico sólo lo hará si el presidente de la República de Freedonia es Rufus T. Firefly (Groucho Marx) ¿Por qué? Pues no creo que haya una respuesta convincente a esto. Nadie se arriesgaría a dejar en el cargo a semejante personaje, y mucho menos si hay dinero de por medio. Pero ella cree en él firmemente y tendrán que ceder a lo que demanda. Freedonia está condenada, aunque lo que Firefly recibe sin esfuerzo el embajador de Sylvania Trentino (Louis Calhern) lo ansia por encima de todas las cosas. Así que usando a la picantona Vera Marcal (Raquel Torres) tratará de apartar a la Sra. Teasdale de Rufus para casarse con ella. Una tarea que no le resultará fácil, bueno, nada es fácil en el surrealista entorno de los Marx. Toda una presentación coreográfica y musical para anunciar a Firefly, y éste aparece bajando por una barra como si de un bombero se tratase. Es justo lo que podía esperarse de este presidente, alguien que es capaz de quitar, incluso anular la pomposidad de una puesta en escena así. El diálogo inicial con la Sra. Teasdale es tan denso y constante en bromas y humor que debería enseñarse en los colegios.

La tensión entre Trentino y Firefly es palpable, bueno cualquiera estaría tenso frente a alguien que no se está quieto y se burla de todo el mundo por igual. Es hora de ver como se desenvuelve Rufus en la Cámara de los Representantes, tiene un país que gobernar. Y no esperábamos menos de él, actuando como lo que es, un incompetente que desoye los consejos y la forma de obrar del resto del gobierno, sólo pensando en absurdas leyes y propuestas mientras se burla del resto de ministros. El único que tiene algo de sentido común es su Teniente Bob Roland (Zeppo Marx). Pero pasamos ahora a los espías que Trentino está usando para obtener información de Firefly, éstos son Chicolini (Chico Marx) y Pinky (Harpo Marx), de lo más inepto que seguramente había por aquellos Lares, lo que demuestra que el embajador no es del todo competente si es capaz de contratar sus servicios. Y lo peor tras ver su inutilidad ofrecerles una segunda oportunidad para que se infiltren en Freedonia y se acerquen a Rufus. Si el término tal para cual puede aplicarse aquí, sería en los personajes de estos tres hermanos que cuando salen juntos fulminan la pantalla.

Firefly aplica su estricta conducta moral y le ofrece un cargo al primero que encuentra por la calle, que dio la casualidad de ser Chicolini, su comportamiento caótico y sus contínuos desplantes parece que no influyeron negativamente en la decisión. Un simple concurso absurdo de adivinanzas servirá para rellenar el currículum. Ni tampoco supuso un problema el hecho de que un individuo empeñado en cortar extremos de sombreros y ropa que toca la bocina en vez de hablar lo acompañe a todos lados. Firefly sigue con sus labores de alto mando que son acudir a grandes fiestas, y la falta de invitación no es ningún problema, el puede mandarse cartas de auto-invitación, faltaría más. Y menos mal que acude presto a la cita porque allí encontrará a Trentino cortejando a la Sra. Teasdale, es el colmo que alguien quiera robarle su fortuna si no es el propio Rufus. La tirantez entre ambos pretendientes crece por segundos y cuando Trentino lo llama “principiante” en la versión española, o “upstart” en la original, Firefly explota y le golpea con un guante en la cara retándole públicamente. Trentino se va de allí amenazando con que esto puede causar una guerra entre sus países.

Un tiempo después con más calma Trentino habla con la Sra. Teasdale y dice que todo puede arreglarse pacíficamente, así que ésta invita a Rufus a su mansión para aclarar las cosas. Allí Firefly le entrega los Planes de Guerra a la millonaria ¿para qué? Buena pregunta que no sabremos responder. Ella le suplica que reconsidere su actitud tan violenta y que trate de hacer las paces, así que se reúnen Rufus y Trentino. Firefly trata de restar importancia a lo que sucedió, confiesa ser un poco terco, ya casi ni recuerda lo que se dijo en la discusión que tanto lo enfadó, Trentino le recuerda que pudo ser “gusano”, o “cerdo” ah, no ¡era “principiante”! Rufus encolerizado se levanta y vuelve a abofetear al embajador ¡Touche! Que diálogo más glorioso y qué conseguido su anticipado efecto. La guerra es inminente.

Trentino sabe que la Sra. Teasdale posee los planes de guerra así que manda a sus mejores espías para conseguirlos. Allí los ineptos de Chicolini y Pinky harán de las suyas, primero para entrar, a continuación para no hacer ruído y después su estrategia consistirá en vestirse con el mismo pijama que Rufus para tratar de engatusar a la Sra. Teasdale haciéndola creer que es él, para así conseguir que ella les devuelva los planes. Si algo se recordará eternamente será la escena del espejo con Firefly y Pinky frente a frente, magistral. Rufus captura a Chicolini tratando de escapar y lo lleva a juicio por traición y por cualquier cosa que se les ocurra de paso. Lo que nadie esperaba o más bien todos intuían es que un juicio con Firefly por allí nunca puede acabar en algo medianamente lógico y su ataque a la par que defensa de Chicolini despistará por igual a todo el mundo.

En mitad del proceso estalla la guerra, Pinky cabalga avisando a todo el mundo para que se prepare ¿por qué él si es un espía del bando contrario? ¡Y por qué no! Su misión es muy importante y solo alguna doncella podría distraerlo de su objetivo. El campo de batalla ya ha sido alquilado y los dos países se enfrentan en un arduo enfrentamiento. Rufus como alto cargo controla el ejército y con sus estúpidas tácticas pronto lo condena al fracaso antes que lo hubiera hecho incluso el no tener nadie al mando. Freedonia parece no recibir respuestas a sus peticiones de ayuda, claro que nadie en su sano juicio lo haría, por supuesto. Las bombas entran por la ventana como si tal cosa y poco más hace Firefly salvo cambiárse de vestimenta cada dos por tres y disparar a sus propios soldados demostrando que su incompetencia no es casual sino mental. Freedonia está condenada a perder si no ocurre un milagro.

La Sra. Teasdale pide a Rufus que acuda en su ayuda ya que su mansión está siendo atacada, allí se presenta junto a Chicolini y Pinky, sus soldados más leales por si alguien lo dudaba. Las tropas de Sylvania asedian la casa y a punto están de entrar cuando parece que la ayuda por fin se encuentra en camino, sean bomberos, corredores, piragüistas, monos, delfines o elefantes, todo vale. Parece que todo el mundo está dispuesto a colaborar, aunque puede que ya sea muy tarde ya que los enemigos están muy cerca y Rufus con un jarrón por cabeza. Todo se complica cuando la puerta principal de la casa es destrozada y comienzan a entrar soldados de Sylvania. Rufus a modo de contador comienza a desplazar cuentas de un improvisado ábaco por cada uno de los enemigos que noquean. Uno, dos,… pero cuando la cabeza que asoma es la de Trentino, Firefly desplaza todas las cuentas a la posición ganadora, porque capturándolo podrían dar la guerra por ganada. Obligándole a rendirse y evitando que la Sra. Teasdale se ponga a cantar cierra la última escena y con todo nuestro pesar, concluye esta magnífica película.

No traten de buscar más sentidos de los que tiene, ni historia donde no lo pretendieron, el surrealismo y la condensación de gags de humor caótico llega a su fin y la cara de estupefacción mezclada con el placer por lo degustado, tardará en abandonarnos. Ya sea nuestra favorita o no, es innegable las cualidades que posee y por esto debería ser cita obligada para todo cinéfilo. El auténtico humor a cargo de los mayores genios de la comedia. Los Hermanos Marx. Impresionante.

Sra. Teasdale: ¡Oh Excelencia! Le estábamos esperando. Como presidenta del comité de recepción le expreso los mejores deseos de cada hombre, mujer y niño de Freedonia.
Rufus T. Firefly: No diga tonterías. Coja una carta.
Sra. Teasdale: ¿Una carta? ¿Y qué hago con una carta?
Rufus T. Firefly: Se la puede quedar, aún me quedan cincuenta y una. Bueno qué decía.
Sra. Teasdale: Como presidenta del comité de recepción le doy la bienvenida con los brazos abiertos.
Rufus T. Firefly: Sí ¿y hasta que hora los tiene abiertos?
Sra. Teasdale: He apoyado su nombramiento porque considero que es usted el consejero más capacitado de Freedonia.
Rufus T. Firefly: Es un concepto bastante amplio. Y usted también es bastante amplia, será mejor que se largue, he oído que van a construir unas oficinas donde está usted. Se puede ir en taxi, si no consigue uno se puede ir indignada. Y si es pronto váyase dentro de un minuto. ¿Sabe que no ha dejado de hablar desde que he llegado? Le habrán vacunado con la aguja de un tocadiscos.
Sra. Teasdale: El futuro de Freedonia depende de usted. Prométame que seguirá fielmente los pasos de mi marido.
Rufus T. Firefly: ¿Qué les parece? No llevo ni cinco minutos en el cargo y ya se me está insinuando. No es que me importe pero, dónde está su marido.
Sra. Teasdale: Oh, ha muerto.
Rufus T. Firefly: Seguro que solo utiliza eso como excusa.
Sra. Teasdale: Estuve con él hasta el final.
Rufus T. Firefly: No me extraña que falleciera.
Sra. Teasdale: Lo estreché entre mis brazos y lo besé.
Rufus T. Firefly: Entonces fue un asesinato. ¿Se casaría conmigo? ¿Le ha dejado mucho dinero? Responda primero a lo segundo.
Sra. Teasdale: Me dejó toda su fortuna.
Rufus T. Firefly: No me diga, no comprende lo que intento decirle, la amo.
Sra. Teasdale: ¡Excelencia!
Rufus T. Firefly: Usted tampoco está mal.

Rufus T. Firefly: Bailaría con usted hasta que las ranas críen pelo. Prefiero bailar con una rana hasta que usted críe pelo.

Rufus T. Firefly: (Dictando una carta) Estimado dentista. Adjunto le mando un talón que quinientos dólares, atentamente… ¡Envíela inmediatamente!
Bob Roland: Primero tendré que adjuntar el talón.
Rufus T. Firefly: Si lo hace le despido.

Chicolini: Recuerda que nos dio una fotografía de un hombre y nos dijo que lo siguiéramos.
Trentino: Eh, Sí.
Chicolini: Pues nos pusimos a trabajar en seguida y en una hora, en menos de una hora.
Trentino: ¿Si?
Chicolini: Perdimos la fotografía. Trabajamos deprisa ¿Eh?

Ministro de Economía: Excelencia aquí tiene el informe de la Tesorería, espero que esté claro.
Rufus T. Firefly: ¿Claro? Hasta un crío de cuatro años podría comprenderlo. (Dirigiéndose a Bob Roland) Búsqueme a un crío de cuatro años, a mí me parece chino.

Trentino: Gloria, llevo años esperando. Te amo, te deseo. No ves que estoy a tus pies.
Rufus T. Firefly: Cuando acabe con sus pies empiece con los míos. Si esto no es un insulto me como el sombrero.

Rufus T. Firefly: ¿Comprendes lo que intento decirte? Te amo. ¿Por qué no te casas conmigo?
Sra. Teasdale: ¿Casarme contigo?
Rufus T. Firefly: Tómame y yo tomare unas vacaciones. Necesito unas vacaciones si me voy a casar. Casarme… Ya te veo inclinada sobre una humeante cocina… pero no veo la cocina.

Rufus T. Firefly: ¡Hablaré con mi abogado en cuanto acabe su carrera!

Sra. Teasdale: Excelencia, pensaba que se había ido.
Rufus T. Firefly: No, no. No me he ido no.
Sra. Teasdale: Pero si le vi con mis propios ojos.
Rufus T. Firefly: ¿Y a quién vas a creer a mí o tus propios ojos?

Rufus T. Firefly: Teniente ¿Por qué no puso los documentos del sumario en mi cartera?
Bob Roland: Pues no pensé que fueran importantes. Excelencia.
Rufus T. Firefly: No pensó que fueran importantes. Tenía el postre envueltos en esos documentos.

Rufus T. Firefly: Caballeros, Chicolini puede hablar como un idiota y tener aspecto de idiota. Pero que eso no les engañe. Es realmente un idiota.

Capitán: Excelencia. Están derrotando a nuestros hombres en campo abierto, sugiero que hagamos trincheras.
Rufus T. Firefly: ¿Hacer Trincheras? ¿Con nuestros hombres muriendo como moscas? No hay tiempo para hacerlas. Las compraremos hechas, tenga, salga a comprar unas cuantas.
Capitán: ¡Sí, señor!
Rufus T. Firefly: ¡Un momento! (señalándose el cuello) Que sean así de altas. Nos ahorraremos pantalones. ¡Un momento! (señalándose por encima de la cabeza) Así nos ahorraremos el uniforme entero.
Capitán: ¡Sí, señor!

Bob Roland: El general Smith informa de un ataque con gases.
Rufus T. Firefly: Que se tome una cucharada de bicarbonato en medio vaso de agua.

Rufus T. Firefly: (Tras el sorteo de quién irá a avisar al General a través del campo de batalla) Es usted un hombre valiente, cruce las líneas y recuerde, mientras esté ahí fuera jugándose la vida nosotros estaremos aquí dentro pensando lo idiota que es.

  • FICHA TÉCNICA
  • Año
  • 1933
  • VN:R_U [1.8.1_1037]
    Rating: 9.5/10 (2 votes cast)
 

9 Comentarios en Sopa de Ganso »

  1. #1

    Nov 19 2010

    Jose Jaime - 22:05

    Tampoco la he visto. Buena entrada, muy completa.

    Abrazo

    • #2

      Nov 22 2010

      Cobra - 12:16

      (10/10)

      Muchas gracias Jose, eso de no haberla visto tienes que arreglarlo pronto, seguro que la disfrutarás
      Un gran abrazo!

  2. #3

    Nov 22 2010

    Pavie - 11:05

    Graan película!
    Hace bastante que no la veo, pero recuerdo que era grandiosa
    Y muy buen artículo, además las frases muy conseguidas, me has recordado muchas cosas
    Un abrazo!

    • #4

      Nov 22 2010

      Cobra - 12:18

      (10/10)

      Me alegro que te guste, para mí es la segunda mejor de los Hermanos Marx, Pese a que he puesto muchas frases y citas la verdad es que tuve que parar porque prácticamente todos los diálogos merecen su mención, sin exagerar.
      Bueno Pavie espero impaciente tu próxima entrada que la cosa promete.
      Otro abrazo para tí!

  3. #5

    Nov 23 2010

    serreina - 01:49

    (9/10)

    Bueníiíísima película, nos hemos puesto clásicos, y desde luego con películas así merece mucho la pena.
    Yo tengo pendiente ver las pelis de los Hermanos Marx en versión original, que me han dicho que gana aún más enteros.

    Buen post.

    Saludos

    • #6

      Nov 26 2010

      Cobra - 16:04

      (10/10)

      Debe ser la época, que nos hace rebuscar en las estanterías los grandes clásicos. Y es cierto lo que comentas, en versión original mucho más originales :)
      Un saludo Serreina y muchas gracias por pasarte y comentar.

  4. #7

    Feb 12 2011

    rgancedo - 16:26

    Excelente comentario Cobra.
    Soy un gran seguidor de los hermanos Marx y estoy de acuerdo en que su mejor película es “Una noche en la opera”, para el segundo lugar no tengo tan claro que esté esta, ya que “un día en las carreras” me parece también muy bien (aunque si bien es cierto que en estructura es muy similar a la de la opera).
    Lo que si tiene esta película es una de las, a mí juicio, tres mejores escenas de los Marx: La del espejo. Creo que junto a la del camarote y la de la parte contratante, es de los mejorcito de estos tres hermanos.
    Por cierto, una curiosidad, comentas que es la última película en la que aparece Zeppo y, como bien dices, sus papeles casi siempre fueron sosos e intranscendentes. Sin embargo preguntado Groucho una y mil veces quien era el más gracioso de los hermanos, este contestaba sin dudarlo: Zeppo!!!

    Un saludo

    • #8

      Feb 16 2011

      Cobra - 18:14

      (10/10)

      Me alegra compartir el aprecio por las películas de estos genios, y bueno algún día comentaré “Un día en las carreras” faltaría más jeje. Lo de cual va antes o después son cuestiones personales, así que tampoco le damos mucha importancia :)
      Es cierto, es una anécdota que he leído alguna que otra vez, y no hace sino confirmarme lo que se ve en sus escenas, que los hermanos eran una piña, defendiéndose unos a otros, queriéndose, y unidos tanto o más que cuando solo conocían las penurias y la miseria. Excelentes cómicos y excelentes personas, sin duda. Creo que Zeppo era al que más le costaba entrar en el registro de ellos, así que conscientes de ello, eran al que más apoyaban.
      Muchísimas gracias por dejar tu comentario y si quieres pásate por el texto de Una noche en la Ópera y me comentas qué tal.
      Un gran saludo Rgancedo.

  5. #9

    May 9 2011

    Otelo - 00:51

    Por ahora, mi película favorita de los hermanos Marx. Piernas colgantes y sombreros que recoger.

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  1. Nov 19 2010

    Trackback » Bitacoras.com - 09:55

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Si algo se ganaron los Hermanos Marx fue que nada más pronunciar su nombre sobrasen las presentaciones, una más que merecida fama les precede que resulta incuestionable por muchos años que hayan pasado desde que nos dejaron. …..

  2. Nov 19 2010

    Pingback » Tweets that mention Sopa de Ganso | No sé de cine -- Topsy.com - 10:17

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