The Warriors
por Plissken.
¿Nunca en vuestra infancia os visteis perseguidos por un grupo de matones que pretendían robaros la bicicleta, un balón, o que simplemente se divertían haciendo la vida imposible a los demás? Intentad recordar el pánico que os hacían sentir esas situaciones y multiplicadlo por mil. Eso os dará algo parecido a la sensación de agobio, de claustrofobia a cielo abierto que intenta transmitir una película como The Warriors (Los amos de la noche).
Y es que mucha gente tiene una idea muy romántica de los ochenta. De acuerdo, teníamos a Michael Jackson y Madonna, Regreso al futuro y los Goonies, la MTV… Pero todo tiene un lado oscuro, y fue una época complicada en muchos sentidos. Vamos, que no todo era vivir en un mundo de luz y color, con estética de videoclip. Ni mucho menos. Si hay un testimonio que películas como Cobra, Asalto a la comisaría del distrito 13, o ésta misma nos han dejado, es que había mucho loco suelto. Y con pintas realmente terroríficas. Las calles no eran seguras, nada seguras. Porque hoy día te puede atracar o matar un tío en cualquier callejón oscuro, eso no lo dudo, pero por qué cojones no lo hará vestido de payaso o con un uniforme de piel de leopardo.
The Warriors es la historia de un viaje. Y no hablo del viaje al interior de uno mismo o algo así, no es esa clase de película. Narra la odisea de una banda que tiene que volver una noche a su barrio a través de media Nueva York, mientras el resto de las pandillas organizadas quieren darles caza, por un asesinato del que ellos son inocentes. Y punto.
Si bien el argumento parece algo precario, aunque en mi opinión es más que suficiente, esta es una de esas películas que te consigue sumergir en el ambiente y en el momento. Ayuda enormemente la estética, las calles oscuras, los grafitis, los uniformes de las distintas bandas… La trama se desarrolla en una sola noche, un trayecto de A a B pasando por el infierno. Si consigues quedarte con los Warriors, sufrir con los Warriors, las dos horas de persecución a muerte te habrán merecido la pena.
Estamos en 1979, en un Nueva York donde la escoria, de la mayor biodiversidad cultural posible, se ha organizado en bandas que como suele ocurrir, no se llevan bien entre ellas. El hombre es un animal social, pero ante todo beligerante.
Cyrus, una especie de gurú pandillero, el líder de los Riffs la banda más poderosa, manda un mensaje a todas las demás para que envíen a nueve representantes desarmados de cada una a una reunión en Pelham Bay Park en el corazón del Bronx. Tiene algo que decir. Los distintos grupos, debido al respeto que sienten por la figura de Cyrus, deciden acudir. Allí se reúnen novecientas personas, a las que Cyrus suelta un discurso devastador. Si luchan juntos la ciudad será de ellos pues triplican al número de policías. Así de sencillo. La gente está extasiada. Pero sucede lo inevitable entre semejante concentración de morralla, en pleno apogeo de poder un auténtico pirado de una banda menor que se había saltado las normas dispara contra Cyrus que cae fulminado. Acto seguido, claro está, culpa al líder de los Warriors, que es asesinado por la banda de Cyrus.
Ahora los Warriors están solos, no tienen más que sus puños y sus pelotas. Han de volver a Coney Island, que puede estar perfectamente a cien millas del lugar, y están sin medio de transporte y uniformados hasta las cejas. Encima la policía está alerta por toda la ciudad y lo que es peor, la tregua de las bandas por supuesto resulto ser un sueño bastante efímero, ahora todas van a por ellos.
Por el camino pasarán por un cementerio, barrios chungos y barrios peores, estaciones de metro… y se las tendrán que ver con bandas callejeras disfrazadas de payasos, jugadores de béisbol, mimos, bandas de chicas con las que querrán ligar (mala jugada por supuesto). Un sinfín de aventuras. Pero seamos honestos, quien no haya pasado por eso alguna noche de juerga para volver a casa que lance la primera piedra.
- ¿Llevas el espray? Quiero que pintes todo lo que veas. Que todo el mundo sepa que los Warriors han estado.
- ¡Estúpidos!, ¿sabéis contar? Yo os digo que el futuro es nuestro, si es cierto que sabéis contar. Bien, ¿qué tengo ante mis ojos? Veo a los Sarracenos sentados junto a los chicos de la calle John. Veo a los enamorados de la luna compartiendo su sitio con los esteparios del norte. Nadie se mete con nadie. Esto es un milagro. Y los milagros deben convertirse en algo corriente. Habéis acudido cien grupos con nueve delegados por cada uno de ellos. Y aun hay cien grupos más. Formáis un ejército de veinte mil elementos, cuarenta mil con los otros y otros veinte mil que aun no están organizados, dispuestos a luchar. Un total de sesenta mil soldados. No hay más de veinte mil policías en toda la ciudad, ¿os dais cuenta? ¿Os dais cuenta? ¡¿Os dais cuenta?! ¿Qué representa todo eso? Que juntos podríamos dirigir esta ciudad. Juntos nadie podría mover un dedo sin nuestro permiso. Podríamos poner un impuesto a los mafiosos, a la policía, porque somos los auténticos dueños de esta ciudad. ¿Os dais cuenta? El problema ha sido que la sociedad nos ha enfrentado. Hemos estado luchando por dos metros cuadrado de terreno. Nuestro imperio, nuestro minúsculo imperio. Eso es una mierda hermanos. Todo nos pertenece si queremos, porque la ciudad es nuestra. Lo único que tenemos que hacer es mantener la tregua actual. Barrio por barrio, la ciudad será nuestra. Afirmaremos nuestro territorio, afirmaremos nuestra parcela, ¡porque somos los auténticos dueños de la ciudad!
- (Locutora de radio nocturna) Hola, ¿qué hay? Os hablo a todos los de la gran ciudad, A todos aquellos que amáis la acción. Para todos vosotros, un mensaje del ejército Riff. Está dedicado a los Warriors, esos muchachitos tan listos de Coney Island. Habéis oído bien, los Warriors. Esta canción está dedicada a ellos. Su título: no podréis escapar.
- ¡Te voy a meter el bate en el culo para que te conviertas en un polo!
- (Locutora de radio nocturna) Las últimas noticias sobre el deporte callejero. Las furias del béisbol se han quedado sin pelotas. No han jugado bien. Nuestros amigos han llegado a la segunda base y pretenden llegar a la meta final. Pero según fuentes fidedignas carecen de toda posibilidad. Seguid en esta sintonía, os mantendré informados.
- Los Warriors son buenos, muy buenos.
- Los mejores.
- …esos son nuestros.
- FICHA TÉCNICA
- Director
- Walter Hill
- Guionistas
- Sol Yurick | David Shaber | Walter Hill
- Año
- 1979
- País
- USA
- Reparto
-
- Michael Beck - Swan
- James Remar - Ajax
- Dorsey Wright - Cleon
- Brian Tyler - Snow
- David Harris - Cochise
- Tom McKitterick - Cowboy
- Marcelino Sánchez - Rembrandt
- Terry Michos - Vermin
- Deborah Van Valkenburgh - Mercy
- Roger Hill - Cyrus
- IMDB
- (7.6/10)
- FilmAffinity
- (7,1/10)

#1
Cobra - 13:13
Muy buena, con escenas memorables como el repiqueteo de las botellas mientras llamaba a los warriors a voces. Un clásico y también una película de culto. Me quedo con tu frase de: “El hombre es un animal social, pero ante todo beligerante.”
#2
Rei Lui - 01:31
Has corrido mucho en tus referencias a los 80, porque la película es claramente de los 70. Además, curiosamente la banda sonora de la película (que os recomiendo, por cierto)está compuesta en su mayor parte por temas de rock de los 70, claro está.
He visto la película de nuevo hace poco y me sorprendió gratamente; ya que no le ha afectado el paso del tiempo como suele ocurrir con este tipo de películas. Los primeros 15 minutos del film son sencillamente una obra maestra.
#3
Cobra - 02:03
Hombre tampoco nos hemos pasado tanto, del año 79 corremos poco. Pero vaya sí, es justo decir que tira más para los 70 o incluso para un hipotético futuro post apocalíptico.
Como bien dices ya sea por el cariño que le guardamos o porque precisamente lo vemos como un futuro viable no nos espantamos al volver a reproducir esta película, con sus grupos y su aciago mensaje. Con la enseñanza de que el poder reside en el grupo tanto para lo malo como lo bueno.
Muchas gracias por los matices y el comentario. Un placer y esta es tu casa cuando quieras.
#4
Rei Lui - 02:42
Aquí vuelvo después de ver la película otra vez, pero ahora en la versión original, vivo en el Reino Unido y me compré el video del 30 aniversario. La traducción española no es del todo buena, es una película con mucho slang, y en la traducción ha sido eliminado casi todo; en el discurso de Cyrus su famoso “¿os dáis cuenta? es un invento del traductor, porque en realidad dice “Can you dig it” que es puro slang, y significa algo así como “¿os mola?” y otra cosa, no dice “Estupidos, ¿sabéis contar?” dice literalmente “¿Podéis contar, mamones?” Te recomiendo que la veas en inglés para que disfrutes de todos los matices del sonido de ambiente, los trenes, las carreras, los gritos, he disfrutado mucho, la verdad. Y sigo pensando que no se ve afectada por el tiempo. Los protagonistas tienen una imagen actual. Sólo hay un detalle estético espantoso, cuando en la última parte de la película entran dos parejas de novios, en el mismo vagón en el que viajan los Warriors, la ropita que llevan ellos es sencillamente hortera con pretensiones elegantes, camisas con chorrera y cosas así, es decir la típica ropa de los 70’s discotequeros. Estoy encantado con la película, chico. Creo que la voy a ver más veces, si.
#5
Cobra - 14:14
Se nota que te gusta la película, y no es para menos. Es una pena que esa riqueza que contiene una versión original rara vez se vea en el doblaje, por muy buenos dobladores que haya, pero como bien demuestras es obligatorio repasar una película que nos guste en su propio idioma, tomo nota para hacerlo en esta.
Respecto a que no ha envejecido, a mi esa estética general creo que se mantiene en el limbo, si despejamos un poco la mente del concepto actual de banda y dejamos que la imaginación flote un poco concuerda perfectamente con una visión mucho más atractiva, pero me parecería que la banda de los mimos estarían muy fuera de lugar hoy en día, pero bueno, me encanta la película así que ¿Por qué no?
El detalle de los novios como si no existiese
Bueno me alegro que tengas ese aprecio por esta película. Muchas gracias por tu comentario y aportar esos datos. Un gran saludo!