Los Cazafantasmas.
por Cobra.
Recuerdas la canción, el logo, quizás no tanto los personajes pero seguro que viene a tu cabeza un muñeco gigante de esponjita o malvavisco. Si hay algo raro en tu vecindario ¿A quién vas a llamar? ¡Cazafantasmas!
Son tiempos aciagos para el cine y a veces me despierto empapado en sudor tras una pesadilla, trataba de un penoso remake como tantos otros pero distinto, era una nueva versión de una de las mejores películas que se han hecho, los Cazafantasmas. El miedo se apodera de mí paralizándome, pero doy las gracias porque ese día no ha llegado… aún.
Me da rabia saber que los jóvenes de hoy jamás verán esta película de la misma forma que lo hice yo y millones como yo. Es muy difícil que sus cotas de diversión se acerquen siquiera a las que produjo en mí cuando veía esos efectos tan cutres y chuscos llenando la pantalla de luces y fantasía. Un resultado impresionante obtenido con unos medios tan escasos gracias en gran medida a nuestra imaginación, que aún no se había mermado por la era de la postproducción digitalizada. El cine ofrecía ideas originales esperando nuestro reconocimiento y en muchas cintas como esta, lo consiguieron con creces.
Los Cazafantasmas es un peliculón, no hay dudas. Los actores Peter Venkman(Bill Murray), Ray Stantz(Dan Aykroyd) y Egon Spengler(Harold Ramis) encarnan a los científicos que pierden su trabajo en la Universidad de Columbia cuando sus historias sobre análisis de sucesos paranormales ya no interesan al rectorado. Comenzando su propio negocio descubren que sus habilidades e investigaciones servirán para mucho más que fanfarronear en fiestas, y todo sucede en el mejor momento posible porque una gran amenaza paranormal se cierne sobre la ciudad.
Distintas series de televisión, novelas, comics y hasta un videojuego aceptable surgen del concepto original de los Cazafantasmas, ampliando una experiencia que en su momento me pareció insuperable. La anunciada tercera entrega con gran parte del elenco de la película original puede suponer un entrañable tributo o una rotunda puñalada, pero sea como sea aún tenemos que esperar y seguramente prepararnos para que nuestros anhelados y gratos recuerdos queden inalterables.
Nadie se tomaba en serio el anuncio en televisión de los Cazafantasmas hasta que capturaron a su primer “ente”, conocido aquí como Moquete por sus generosos regalos ectoplásmicos. Y desde entonces su ascenso fue meteórico, era curioso que la actividad paranormal estuviese creciendo sin un motivo aparente. Tanto trabajo produjo la inclusión del cuarto miembro del equipo Winston Zeddemore(Ernie Hudson) en un papel inicialmente pensado para Eddy Murphy, gracias a dios nunca sabremos como hubiera cambiado su personaje.
Todo parecía irles bien hasta que un secretario del medio ambiente duda de la infraestructura que usan los Cazafantasmas y decide cerrarles el negocio, desconectando la parrilla de protección que tenía a los fantasmas cautivos y a buen recaudo. Un gigantesco desastre que los lleva directos a la cárcel hasta que se resuelva la atípica situación donde las paredes de los edificios sangran y los fantasmas enfurecidos campan a sus anchas por Nueva York.
Paralelamente la historia de Dana Barrett(Sigourney Weaver) cobra relevancia porque lo que inicialmente había sido el contacto con una entidad desconocida desvela un terrible plan para traer al malvado Gozer a la tierra y como no podía ser de otra forma, producir el fin mundo. Dana es poseída por Zuul y se convierte en la Guardiana de la Puerta mientras que Louis Tully(Rick Moranis) se torna en el Maestro de la Llave cuando el demonio Vinz lo atrapa.
Juntos invocarán a Gozer, cuya moda ochentera encaja perfectamente con la época, botes de laca incluidos. Los Cazafantasmas liberados de su confinamiento han descubierto lo que sucede con el edificio, que en realidad es una construcción destinada a canalizar y concentrar actividad paranormal. Es allí donde se enfrentan con Gozer quién a su vez invoca al Destructor para que se encargue de las subcriaturas que poblan la tierra, los humanos.
Los seres malvados que siguen al pie de la letra el manual adoran las ironías y putear al personal, por tanto deja que sean ellos quienes decidan la forma que tendrá el ser que los eliminará de la faz de la tierra. Ray en un fugaz instante de debilidad piensa en un muñeco de malvavisco o esponjita protagonista de tiernos anuncios. Aunque no con un tamaño de treinta y cinco metros con cara de pocos amigos, el fin está cerca amigos y lo anuncia una golosina gigante.
Los científicos son científicos porque piensan, inventan y son capaces de reaccionar con lógica y pragmatismo cuando es necesario, y ser perseguidos por un muñeco de azúcar gigante es uno de esos momentos. Así que uniendo sus láseres positrónicos y dirigiéndolos contra el gran portal de Gozer invierten el proceso de canalización destruyendo la conexión que existía con esa dimensión demoníaca, derritiendo a su paso al gigante dulce y acabando con el problema. Los Cazafantasmas son reconocidos como héroes, de momento no se dudará de la veracidad de sus acciones y nadie hará una mueca de extrañeza cuando vuelvan a ver su disparatado vehículo nunca más.
El éxito de esta película se tradujo en una secuela bastante peor, a casi todas les sucede. Pero eso no desmerece lo grande que fue la original y la que espero que desempolvéis del lugar donde la tengáis escondida, sea cual sea, y volváis a disfrutar de ella como si nunca la hubieseis visto. Daros ese gustazo.
Venkman: Egon, esto me recuerda a la vez que intentaste taladrarte la cabeza ¿Te acuerdas?
Egon: Y si no me detienes lo hago.
Venkman: Alice voy a hacerle unas cuantas preguntas de rutina ¿De acuerdo? ¿A usted o a algún miembro de su familia le han diagnosticado como esquizofrénico o mentalmente incompetente?
Alice: Mi tío creía que era San Jerónimo.
Venkman: Yo diría que eso es casi un sí.
Janine: Tiene usted algún hobby?
Egon: Colecciono esporas, mohos y hongos.
Dana: Y la voz dijo “Zuul” cerré de golpe la puerta de la nevera y me fui. Eso fue hace dos días y desde entonces no he vuelto a mi piso.
Venkman: Los electrodomésticos de marca no suelen comportarse de esa forma.
Huesped: Que pretender ser ustedes cosmonautas.
Venkman: No, somos exterminadores, han visto una cucaracha en la planta doce.
Huesped: Menuda cucaracha debe ser esa.
Venkman: Le arrancaría la cabeza de un mordisco.
Ray: Venkman ¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?
Venkman: Me ha moqueado.
Ray: Fantástico, un contacto físico de verdad ¿Puedes moverte?
Venkman: Que asco me doy.
Egon: Había olvidado deciros algo importante.
Venkman: ¿Qué?
Egon: No debeis cruzar los rayos.
Venkman: ¿Por qué?
Egon: Sería malo.
Venkman: Tengo un poco liado eso del bien y del mal ¿Qué entiendes por malo?
Egon: Intenta imaginar el final de la vida deteniéndose instantáneamente y la explosión a la velocidad de la luz de cada molécula de tu cuerpo.
Ray: Una inversión protónica total.
Egon: Y eso es malo, vale, una receta importante.
Venkman: Ha sido un ensayo maravilloso.
Dana: ¿Lo ha escuchado?
Venkman: Sí, es usted la mejor de su fila.
Dana: Oh, gracias. Es usted muy agudo pocos podrían oírme con toda la orquesta tocando.
Venkman: No tengo por qué aguantar su menosprecio, conozco montones de personas que se mueren por menospreciarme.
Winston: ¿Qué quieres decir con grande?
Egon: Bueno, digamos que este bizcochito representa la cantidad normal de energía psicoquinética en el área de Nueva York. Según la muestra recogida esta mañana el bizcochito sería de doce metros de largo y pesaría doscientos cincuenta kilos.
Winston: Menudo bizcochito.
Venkman: Tengo una regla no poseer nunca a personas poseídas.(Dana le besa apasionadamente) …es más una norma que una regla fija ¿sabes?
Dana: Te quiero dentro de mí.
Venkman: Adelante, no, no puedo. Ahora hay por lo menos dos personas ahí dentro, estaríamos un poco apretados.
Venkman: Puede usted creer al señor “pene” o puede aceptar el hecho de que esta ciudad se dirige hacia un desastre de proporciones bíblicas.
Alcalde: ¿Qué significa bíblicas?
Ray: Que está en el viejo testamento, señor alcalde, como todo ese rollo de la ira de Dios, fuego y azufre bajando de los cielos, ríos y mares hirviendo.
Egon: Cuarenta años de oscuridad, terremotos, volcanes.
Winston: Muertos saliendo de sus tumbas.
Venkman: Sacrificios humanos, perros y gatos vomitando.
Gozer: ¿Eres tu un Dios?
Ray: No.
Gozer: Entonces ¡Muere!
Winston: Ray, cuando alguien te pregunte si eres un dios, contesta “SI”.
Ray: Que ironía acabar así, aplastados por un dulce muñequito de cincuenta metros.
Venkman: Lo hemos hecho mal desde el principio. Ese muñeco es marinero, está de permiso, si encontramos alguien que se lo tire se acabarían todos los problemas.
- FICHA TÉCNICA
- Director
- Ivan Reitman
- Guionistas
- Dan Aykroyd | Harold Ramis
- Año
- 1984
- País
- EEUU
- Reparto
-
- Bill Murray - Dr. Peter Venkman
- Dan Aykroyd - Dr. Raymond Stantz
- Sigourney Weaver - Dana Barrett
- Harold Ramis - Dr. Egon Spengler
- Rick Moranis - Louis Tully
- Annie Potts - Janine Melnitz
- William Atherton - Walter Peck
- Ernie Hudson - Winston Zeddmore
- David Margulies - Mayor
- Slavitza Jovan - Gozer
- IMDB
- (7.8/10)
- FilmAffinity
- (6,4/10)

#1
Plissken - 23:54
Esta si que es buena. De mi “top 10″ fijo. La mezcla de humor, ciencia ficción e incluso terror “light” (a mi de pequeño me daban miedo algunas escenas) fue rompedora en su momento, y en mi opinión aunque se han vuelto a hacer cosas siguiendo ese patrón ninguna le ha llegado a la suela de los zapatos. Decir que el trío protagonista venía del Saturday Night Live y se nota, Bill Murray tiene algunas frases geniales. Lamentablemente el remake que auguras llegará tarde o temprano.
#2
McClane - 19:38
Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que comentas de que los jovenes de hoy nunca apreciarán esta película como nosotros lo hicimos en su momento. Un clásico de los 80 incontestable. Bill Murray se sale.
Ah, y el remake del que hablais lo anuncia IMDb para el 2012. Tengo miedo de lo que puede salir de ahí, pero al menos parece que finalmente se ha unido Rick Moranis. Eso sí, espero que al final no hagan eso que se rumoreo de que no iban a ser los protagonistas centrales sino una especie de mentores de los nuevos protagonistas.